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Con la férrea oposición de la bancada del Frente Amplio y la presión de ciudadanos en barras del público, la discusión del proyecto de ley de Recurso Hídrico para su votación en primer debate legislativo -que estaba prevista hasta las 11:30 p.m. de este jueves- tan solo minutos antes de las 7 p.m. llegó un punto máximo de confrontación entre los 8 diputados del FA y el presidente del Congreso Gonzalo Ramírez.
Los frenteamplistas habían presentado una apelación a la resolución de Ramírez sobre las reglas establecidas para ejecutar la votación del proyecto, el diputado Edgardo Araya, en su uso de la palabra, informó que retiraban la apelación, pero su postura no fue aceptada por el diputado presidente, quien la sometió a votación, pese a los reclamos del FA.
Los diputados se negaron a votarla, alegando que ya la habían retirado; pero Ramírez ordenó aplicarles el reglamento legislativo al negarse a la votación, rebajándoles el pago de su dieta, un promedio de ¢70 mil por congresista.
Los legisladores del FA lo acusaron de atropellar el proceso, y le advirtieron que no estaban en el Congreso por \”una pinche dieta\” en palabras de Edgardo Araya.
El diputado Mario Redondo intervino en la discusión, pidiendo calmar los ánimos y tildó de \”muy torpe\” por parte del presidente del Congreso, rebajar la dieta a los congresistas.
Insistió que no quería prestarse \”a darle un tarrazo a un proyecto\”, en referencia a que se quisiera aprobar la propuesta a toda costa.
En medio de la acalorada discusión solicitaron un receso de 45 minutos en el que las bancadas intentaron llegar a un acuerdo para retomar la votación el próximo lunes, pero no lograron concretarlo.
PROPUESTA
Las bancadas del Partido Liberación Nacional, Unidad Socialcristiana, Acción Ciudadana, y diputados cristianos han dado respaldo al proyecto de ley.
La propuesta bajo el expediente 17.742 llegó al Congreso desde el 2010, fue aprobado en primer debate cuatro años después, pero la Sala Constitucional señaló deficiencias en el proyecto que obligó su reforma.
El Frente Amplio justamente denuncia que el nuevo texto liderado por el diputado liberacionista Juan Marín, con el respaldo de Acueductos y Alcantarillados y el Ministerio de Ambiente, promueve la privatización del agua y dista de lo dispuesto en la iniciativa popular.
\”Van a poder negociar concesiones de agua, como si fueran patentes de licor\”, criticó Edgardo Araya.
También criticaron que se eliminen figuras como los consejos de cuenca. El resto de bancadas defienden que la nueva propuesta establezca el recurso como un bien de dominio público, le establece un valor económico, social y cultural; establece un registro hídrico nacional y reforma la Dirección Nacional de Aguas. Además de que actualiza las multas aplicadas por el uso del agua que en la ley actual que rige desde 1942.
Los frenteamplistas aseguran que llevarán el proyecto a consulta ante la Sala Constitucional porque se han violentado todos los principios de procedimiento.
Al cierre de esta edición los diputados se mantenían en discusión de la propuesta llevando al límite máximo de tiempo para ejecutar la votación.