Ante todo, la seguridad de los usuarios

La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) monitorea de forma aleatoria las envasadoras de gas licuado de petróleo (GLP) y los comercios que expenden cilindros de dicho combustible, el cual se usa principalmente para cocinar, con el fin de determinar el nivel de cumplimiento de la ley, normas de seguridad, cantidad de producto y […]

La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) monitorea de forma aleatoria las envasadoras de gas licuado de petróleo (GLP) y los comercios que expenden cilindros de dicho combustible, el cual se usa principalmente para cocinar, con el fin de determinar el nivel de cumplimiento de la ley, normas de seguridad, cantidad de producto y otros aspectos relacionados con la calidad de este bien para el consumidor. 

Gracias a estos estudios se han logrado dilucidar que los consumidores siempre son los más afectados y es que los hallazgos casi siempre reflejan que no reciben el producto por el que pagan y a eso hay que sumarle que, en muchas ocasiones, los envases de los productos están en mal estado, lo que pone en peligro a los miembros de las familias que los usan.

Precisamente esto llevó a la institución a eliminar 6 mil envases de estos que se hallaron en mal estado y que fueron del todo eliminados, gracias esto los usuarios que consumen este producto no corrieron peligro y además no gastaron su dinero en vano. 

Sin embargo, no deja de ser preocupante si tomamos en cuenta que la Aresep además frenó la venta de 8.838 cilindros de gas que tenían alguna avería, lo que más preocupa quizá es si de verdad los arreglaron y ahora que están en el mercado los consumidores no están peligrando y además pagando quizá por un producto que no reciben puesto que entre las principales fallas que presentan son las fugas. 

Si bien desde hace unos años la Aresep, Bomberos, el Ministerio de Ambiente y otras autoridades apretaron las tuercas al desordenado mercado del gas, aún falta mucho por hacer. 

A pesar de que las autoridades constantemente están luchando por la calidad de lo que llega a los usuarios es impresionante que entre el fallo que más se encontró entre los cilindros que se revisaron es que al menos del 70%, o sea unos 4.200 envases, son de aluminio. 

Los funcionarios de la Autoridad realizaron visitas a establecimientos para verificar aspectos de reglamento, pero siguen existiendo empresas y comercios que parecieran tener un total desprecio por el consumidor.

Por ejemplo, en todos los barrios es frecuente ver en casas de habitación, supermercados y pulperías los letreros de las empresas comercializadoras de GLP haciendo creer que cuentan con permisos pertinentes para su manejo, pero no todos los que se dedican a esta actividad están al día y las autoridades lo saben. 

Para peores, la venta de cilindros de gas no requiere patente alguna de la municipalidad local ni registro sanitario. El Gobierno tiene la obligatoriedad de zocar el mercado del gas. Estas revisiones, si bien resultan bastante costosas para el Estado, porque requieren tiempo y personal, deben ser más estrictas. 

Si los envasadores están metiendo diez con hueco, lo que procede es multarlos. El problema es que hoy encuentran la anomalía en x punto, entonces se remedia la situación por unos meses, mientras esto sucede, en lugares como w y z tampoco están cumpliendo con lo encomendado, por lo que esto se convierte en el cuento de nunca acabar. 

Junto con todos esos faltantes de producto, quizá lo más grave es la cantidad de personas que corren peligro, porque según Bomberos, en los últimos 6 años se han atendido más de 25 mil emergencias por GLP y solo el año anterior fueron 2.300. 

Hay que ser realista, una vivienda o un pequeño comercio no poseen la infraestructura ni el personal apropiados para hacer frente a un evento derivado de la explosión o la fuga de gas.

Aun cuando exista una ley, el mercado del GLP está supervisado de forma aleatoria y muchos de los involucrados en este negocio la irrespetan. La venta en casas y comercios no avalados por entidades competentes debería estar prohibida.

No es momento de que la gente se ponga mezquina, si son dueños de empresas deben velar porque el producto que salga a la calle sea lo mejor posible, no se puede olvidar que en el caso de ellos estos son manipulados por personas y podrían correr riesgo familias y hasta barriadas completas.