
Un artefacto explosivo que en su carcasa tenía palabras chinas y un papel con un mensaje escrito en computadora que expresaba amenazas contra dos funcionarios fueron ubicados en un zacatal muy cercano a uno de los ámbitos del centro penitenciario Terrazas en San Rafael de Alajuela.
Ambos objetos los halló un trabajador de la prisión que cortaba el zacate, quien observó el objeto extraño y de inmediato dio aviso a los policías. Los oficiales confirmaron que se trataba de una granada, por lo que se aseguró el perímetro.
Fuentes confidenciales aseguraron que las amenazas se profirieron en contra de la directora de la Policía Penitenciaria, el director del presidio y otros jefes de policías, mientras que los investigadores manipularon el artefacto que fue detonado dentro de las instalaciones carcelarias en un ambiente controlado y se sabe que fue posible escuchar la explosión a más de 400 metros de distancia.
El ministro de Justicia Gerald Campos apenas supo de lo sucedido se desplazó hasta la zona, donde aseguró que esas acciones no los intimidan.
“Estamos averiguando lo sucedido, esto apenas comienza, lo que sí está claro es que ni la Policía Penitenciaria ni el Ministerio se van a amedrentar con estas acciones.
La misión y el objetivo son claros, no queremos actividad delictiva dentro de los centros penales, no celulares, no armas, no licores y cero drogas en las cárceles, el trabajo se mantiene y los operativos se harán más seguido”, aseveró.
Oficiales de Unidad Especial de Intervención, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) se encargaron de las averiguaciones para tratar de dar con el o los responsables de dejar el artefacto dentro del presidio.
NO LE HACEN MANDADOS
Otro hecho que trascendió dentro de las instalaciones del centro penal ubicado en San Rafael de Alajuela fue que los privados de libertad de Terrazas acordaron no hacerle mandados al hombre de apellido Casasola que está acusado del rapto de la bebé de 9 meses en Cervantes, Cartago.
En cada presidio hay un recluso asignado como mandadero, quien se encarga de ir a la pulpería a comprar artículos de primera necesidad y comida, así como de repartirlos a los reclusos, pero en este caso el favor no se le está haciendo.
Ante esta negativa a Casasola, quien está aislado en una celda individual donde no tiene contacto con nadie, no le quedó más que acudir a la Dirección de la prisión para que le compraran sus cosas.
La vigilancia que mantienen los oficiales de la Policía Penitenciaria es constante para evitar que el reo sea agredido, por las constantes amenazas y el riesgo que existe, así como por alguna decisión personal que él pueda tomar.
Trascendió que Casasola, que descuenta 6 meses de prisión preventiva, no ha querido conversar con nadie, ni siquiera a su familia.
HARTOS DEL TRABAJO
Dado el contundente trabajo que realizan las autoridades penitenciarias desde el pasado 8 de mayo, los privados de libertad de las diferentes cárceles del país no soportan más los decomisos que les han hecho.
En las últimas horas se han incautado 142 dosis de cocaína, 1.120 de marihuana, 70 piedras de crack, 260 armas blancas, 330 botellas de chicha, 35 celulares, 37 chips, 50 cargadores de celular, 23 auriculares y 54 cable USB.
CARACTERÍSTICAS DE LA GRANADA
Una granada o granada de mano es una pequeña bomba con material combustible del tamaño, forma y peso adecuado para ser arrojada con la mano. En la actualidad existen varios tipos de granadas que pueden ser lanzadas con fusiles. En cuanto al tipo que se halló en Terrazas, producen gran cantidad de humo de características especiales, generalmente se usan para gases lacrimógenos, irritantes.
Las granadas de este tipo arden o expulsan un gas, pero no explotan. Son similares en manipulación y uso a las otras granadas de mano, excepto que solamente producen un fuerte sonido y una nube de humo al detonar. Se utilizan para delimitar zonas o para dispersar gente.
*Fuente policial.