
Tres empleados de una estación de servicio vivieron minutos de terror luego de que tres delincuentes llegaran a su trabajo para amarrarlos y asaltarlos. El hecho ocurrió en la comunidad de Pocora en Guácimo, Limón, en una bomba ubicada a un lado de la ruta 32.
Al parecer, a las 4:30 a.m. de este jueves al sitio arribaron tres sujetos caminando, iban encapuchados para evitar que les vieran el rostro y con armas de fuego amenazaron a dos pisteros que estaban laborando, así como al oficial de seguridad a quien le quitaron la pistola de reglamente.
Según informaron en la oficina de prensa del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), tras impedirles que solicitaran ayuda al servicio de emergencias, los antisociales procedieron a amarrar a las víctimas y se las llevaron hasta un sector aislado de las instalaciones.
Luego de esto comenzaron a registrar toda la estación, principalmente el área donde se ubica la caja registradora y las pertenencias de los afectados.
De acuerdo con el reporte de la policía judicial, los sospechosos tuvieron tiempo hasta de sacar un esmeril con que cortaron una caja de metal donde los empleados suelen depositar el dinero recaudado durante su turno, siendo que lograron llevarse aproximadamente ¢4 millones en efectivo.
Una vez logrado su cometido los asaltantes se fueron corriendo, sin embargo las autoridades ahora investigan si a pocos metros los esperaba algún vehículo en que lograron darse a la fuga sin ser vistos.
Al sentirse seguros las víctimas a como pudieron se soltaron y pidieron ayudar al servicio de emergencias, de donde despacharon a los oficiales de Fuerza Pública. Estos hicieron un amplio despliegue en la zona, pero no pudieron ubicar a los responsables.
En el OIJ añadieron que el caso ahora se investiga para esclarecer lo ocurrido y dar con los responsables.
OTROS CASOS
Cabe recordar que esta no es la primera vez que las autoridades atienden un asalto tan violento como este. Recientemente DIARIO EXTRA informó que en una semana se reportaron tres atracos cometidos por diferentes bandas, las cuales lograron apoderarse de ¢182 millones.
En todos los casos los delincuentes tenían en común que utilizaron una soldadura especial similar al acetileno para abrir cajeros automáticos y cajas fuertes.
Los golpes se reportaron en unas bodegas que pertenecen a una empresa panificadora ubicadas sobre la ruta 32 a la altura de Pococí, Limón, donde sustrajeron ¢90 millones.
El segundo ocurrió en dos cajeros automáticos de los que se llevaron ¢61 millones y que pertenecen a una entidad bancaria privada en una finca bananera en Bananito Sur de Matama, Limón. Mientras que el tercero se registró en otro cajero automático que está dentro de un supermercado en El Roble, Puntarenas, ahí sacaron aproximadamente ¢31 millones.