Amanda Montero desafía la velocidad en cada galope

La barrilera guapileña que deja huella en cada giro

Droga decomisada por las autoridades. Foto: MSP.

Cada giro de los barriles es un desafío, cada centésima de segunda cuenta y la conexión entre jinete y caballo se vuelve casi mágica. 

En ese mundo de destreza y adrenalina, hay quienes nacen para dejar huella, y Amanda Montero es una de ellas.

Con solo 20 años, esta joven guapileña se ha consolidado como una de las barrileras más rápidas del país, alcanzando tiempos de hasta 16 segundos promedios por su técnica impecable y estilo único en cada competencia.

Estudiante de ingeniería industrial, Amanda divide su tiempo entre el estudio virtual en las noches y las mañanas dedicadas al entrenamiento con sus caballos, combinando disciplina académica con la pasión que la une a los equinos desde la infancia.

“El amor por los caballos lo tengo desde pequeña, mi papá siempre ha tenido caballos toda la vida. Entonces de ahí creció mi amor por ellos”, compartió Montero en entrevista con Grupo Extra.

Su vínculo con los equinos comenzó a los seis años, cuando compitió por primera vez y logró quedarse con el primer lugar. 

Su trayectoria inició como escaramuza, corriendo libremente en el potrero de su casa, hasta que su padre y su tío le enseñaron a seguir un nuevo amor en los redondeles. 

“Me gustaba mucho correr con el caballo, lo hacía solo en el potrero. En ese entonces mi tío también me dijo ‘que hiciera algo más productivo’. Mi papá y él pusieron tres barriles y yo empecé a entrenar, pero como solo quería correr esa era la forma para que me dejaran hacerlo”, dijo entre risas.

A lo largo de su trayectoria, Amanda ha desarrollado un vínculo especial con sus equinos, entre ellos Apolo, Pana, Pepi y Angus, quienes la han acompañado en entrenamientos y competencias, ayudándola a perfeccionar su técnica y velocidad. “A cada uno le tengo un cariño especial y los llego a amar mucho porque desde hace varios años están en el establo y los veo todos los días, pero cuando no están con nosotros sabemos que quedan en buenas manos”, comentó.

Su secreto para mantener la velocidad y precisión en cada giro radica en un entrenamiento constante, respetando el estilo del caballo y la fluidez de cada vuelta alrededor de los barriles: “En cada carrera me acerco mucho a Dios, rezo y disfruto”.

Entre sus mayores logros destacan el Premio Tauro 2019, su primera hebilla obtenida en 2024 en Pedregal y las medallas de plata y bronce en los Juegos Olímpicos de Barriles.

“Voy a hacer esto hasta que Dios me lo permita, me hacen falta por ganar tres competencias que siempre he querido y una vez obtenidas pienso que me puedo retirar”, concluyó.


Amanda y sus caballos son uno en la arena.


La joven inició a los 6 años.