Amador competirá en carrera “mortal”

550 kilómetros en el desierto de Marruecos, donde ya han fallecido 2 ciclistas

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El ciclista costarricense Andrey Amador enfrentará uno de los mayores retos de su carrera al participar en la Škoda Titan Desert, una competencia de ciclismo de montaña por etapas que se celebra anualmente en el desierto de Marruecos. Este evento, reconocido por su extrema exigencia física y mental, se inspira en el espíritu del rally París-Dakar, desafiando a los participantes a recorrer vastas extensiones de terreno árido en condiciones extremas.

La edición de 2025, que se disputará del 1 al 6 de mayo, marcará el vigésimo aniversario de la prueba. Durante seis días consecutivos, los ciclistas recorrerán más de 550 kilómetros a través de etapas que incluyen terrenos arenosos, pistas pedregosas y zonas montañosas.

“Como ciclista profesional, a lo largo de mi trayectoria he tenido el honor de representar a Costa Rica en las más prestigiosas competencias internacionales, logrando cosas que nunca imaginé. Ahora podré participar en la Titan Marruecos, considerada la más prestigiosa en ciclismo de montaña en su género”, expresó Amador.

A diferencia de otras carreras, la Titan Desert obliga a los competidores a orientarse mediante dispositivos GPS, ya que muchas de las rutas no están señalizadas. Este componente técnico y estratégico se suma a la dureza natural del recorrido.

La historia de la prueba incluye episodios trágicos. En 2022, el español Ernesto Escolano Gil, de 50 años, falleció tras sufrir una lesión cardíaca en el kilómetro 82 de la segunda etapa, entre Merzouga y Ksar Jdaid. 

A pesar de recibir atención médica inmediata y ser trasladado en helicóptero al Hospital Universitario Mohammed VI de Marrakech, murió poco después por las secuelas del incidente.

El hecho trajo a la memoria la muerte de Fernando Civera, también español, quien perdió la vida en 2019 durante la misma etapa del recorrido, en una zona de dunas fuera de la ruta habitual. Civera, de 46 años, sufrió un paro cardíaco en el kilómetro 55, en el trayecto entre Merzouga y Ouzina.

Ambos fallecimientos ocurrieron durante una de las fases más duras del evento: la etapa maratón, caracterizada por la ausencia de asistencia médica y mecánica inmediata, así como por condiciones extremas de calor, donde las temperaturas pueden alcanzar los 50 grados Celsius.

Estas circunstancias reflejan la brutalidad de la Škoda Titan Desert y los riesgos latentes en competencias de alta exigencia física y mental, celebradas en ambientes hostiles, donde el mínimo error o una condición médica preexistente pueden resultar fatales.