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Las estafas mediante falsos alquileres de casas vacacionales y viviendas aumentan en el país y ya suman 93 causas en lo que va del 2026, según datos de la Sección Especializada contra Estafas y Fraude Registral del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
La modalidad se presenta principalmente por medio de redes sociales, donde los delincuentes publican supuestas casas en zonas turísticas o viviendas para alquiler a precios atractivos. Las víctimas contactan al supuesto arrendador, reciben fotografías del inmueble y, en muchos casos, realizan depósitos del 50% para reservar.
Sin embargo, al llegar al sitio, descubren que la casa no existe, está ocupada o pertenece a personas que nunca la ofrecieron en alquiler.
“Muchas veces existe, pero no fue con los dueños con quienes acordaron las condiciones de alquiler. Muchas veces están ocupadas o simplemente no existen”, explicó Rober Araya, investigador del OIJ.
El funcionario indicó que los montos de las estafas rondan entre ¢200 mil y ¢400 mil, dependiendo del tipo de propiedad o del periodo de vacaciones. Además, señaló que los casos aumentan durante fines de semana largos, vacaciones de medio año y fin de año.
En algunos casos, las víctimas incluso llegan con sus pertenencias a la vivienda que supuestamente alquilaron.
“Inclusive las personas han llegado con el menaje completo para ingresar a las viviendas y resulta que la vivienda está ocupada por el propietario real”, agregó Araya.
El OIJ detectó que los estafadores utilizan fotografías de casas reales, imágenes tomadas de internet y hasta facturas digitales falsas para dar apariencia de legalidad al negocio.
“Si el cliente está muy inseguro, incluso hasta una factura digital le mandan con el nombre del hotel o con un nombre de fantasía. Totalmente falsa, claro está”, señaló el investigador.
Las autoridades también identificaron estructuras dedicadas a este tipo de estafa, las cuales estarían en proceso de investigación.
Como medida preventiva, el OIJ recomendó verificar la existencia del inmueble, revisar las redes sociales del anunciante, desconfiar de precios demasiado bajos y evitar depósitos anticipados sin confirmar la autenticidad del alquiler.
También sugirió realizar reservas mediante plataformas reconocidas y procurar una llamada convencional con la persona que ofrece la vivienda, ya que los estafadores suelen comunicarse únicamente por mensajes de texto o audios de WhatsApp.
Modo de operar
Los estafadores publican en redes sociales supuestas casas vacacionales o viviendas para alquiler en zonas turísticas, con precios atractivos y fotografías llamativas.
Cuando la víctima muestra interés, la conversación continúa por WhatsApp, mediante mensajes de texto o audios, pero evitan las llamadas convencionales.
Luego solicitan un depósito, generalmente del 50% del monto total, para reservar la propiedad. El pago puede realizarse por transferencia bancaria o SINPE Móvil.
Para generar confianza, en algunos casos envían facturas digitales falsas o usan fotografías de casas reales mezcladas con imágenes tomadas de internet.
El engaño se descubre cuando la víctima llega al lugar y encuentra que la vivienda no existe, está ocupada o nunca fue ofrecida en alquiler por su verdadero dueño.
Recomendaciones para evitar caer en la estafa
• Desconfíe de precios demasiado bajos o promociones que parezcan irresistibles.
• Verifique que la propiedad exista antes de hacer cualquier depósito. Busque referencias, reseñas y presencia en otras plataformas.
• No pague adelantos sin confirmar quién está detrás del anuncio.
• Solicite una llamada o videollamada con el supuesto arrendador; los estafadores suelen comunicarse solo por mensajes.
• Revise el perfil en redes sociales y sospeche de cuentas nuevas o con poca información.
• Utilice plataformas reconocidas para reservas como sitios formales de hospedaje.
• No se confíe en comprobantes o facturas digitales, pues pueden ser falsificados.
• Si tiene dudas, no deposite y denuncie ante el OIJ cualquier anuncio sospechoso.