
Los alimentos registraron una reducción cercana al 5% durante el último año y medio, período de inflación negativa que experimentó Costa Rica, impulsada principalmente por las caídas en productos agrícolas como la papa y la papaya. Ambos registraron descensos superiores al 40%.
De acuerdo con datos del Consejo Nacional de la Producción (CNP), durante las primeras semanas de enero de 2025 el kilogramo de papaya se comercializaba en ¢1.678, mientras que en abril de 2026 se redujo a ¢538.
En el caso de la papa, la evolución fue de ¢2.779 a ¢1.274 por kilo.
Óscar Arias Moreira, presidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), explicó que los incrementos observados el año pasado obedecieron a factores climáticos que afectaron las cosechas y provocaron una menor disponibilidad de producto en el mercado nacional.
“Estos son productos de ciclos relativamente cortos.
El problema es que, a veces, se presentan cosechas exitosas o rendimientos bajos. La escasez mejora mucho los valores de mercado y la gente se entusiasma y siembra más de la cuenta. Esto demuestra la necesidad de una mejor planificación de las siembras para controlar los excesos de producción en el mercado”, indicó.
En el caso del arroz, se observó una disminución del 18% durante el último año y medio. Este comportamiento comenzó a partir de junio de 2025 debido al regreso de India al mercado internacional. “Hay una sobreproducción mundial de arroz en India, Brasil, Uruguay, Argentina y Ecuador. Eso ha impulsado las cotizaciones hacia abajo, de manera que los costarricenses hemos disfrutado de menores precios para este alimento”, agregó Arias Moreira.
Otros productos que destacan por sus rebajas son los huevos, con un 22%; los frijoles, con un 14%; y la carne de res y el tomate, ambos con un 12%.
Afectación a productores
En el caso de la papa, además de la recuperación de la producción nacional, también influyeron las importaciones provenientes de países como Estados Unidos, Perú y Chile, lo que amplió la oferta disponible en el mercado costarricense.
La baja en las cotizaciones, sin embargo, ha generado preocupación entre los agricultores. Fabián Segura, representante de la Cámara de Productores de Papa, aseguró que los valores actuales están por debajo de los costos de producción.
“Para el sector es terrible, porque estamos vendiendo por debajo del costo. Todos los extremos son malos. Los valores elevados generaron una oferta importante y ahora cuesta colocarla en el mercado porque no somos competitivos para exportar. Entonces tenemos que aceptar lo que nos ofrezcan; esa es la realidad”, señaló.
Segura detalló que algunos agricultores reciben entre ¢200 y ¢250 por kilo de papa, mientras que producirlo cuesta cerca de ¢500.
Según indicó, la situación podría terminar provocando un efecto contrario en los próximos años si los agricultores reducen sus áreas de siembra.
“Si esto continúa, muchos productores se van a desfinanciar y se van a desmotivar para sembrar. En año y medio podríamos volver a hablar de precios muy altos por falta de oferta”, advirtió.
Posibles aumentos
El panorama futuro, sin embargo, apunta a un posible cambio de tendencia. José Francisco Pacheco, economista, considera que los factores que explicaron la caída de los alimentos durante el último año podrían comenzar a perder fuerza.
Entre los factores mencionados destaca el conflicto en Medio Oriente, que encareció los combustibles y los fertilizantes.
“Va a haber un incremento en el precio de los alimentos y tal vez, a finales de año, vamos a ver la canasta alimentaria creciendo mucho más de lo que crecen otros rubros”, comentó Pacheco.
También recordó que la alimentación representa cerca del 45% del gasto de los hogares costarricenses, por lo que cualquier variación en los precios puede aliviar o presionar el presupuesto familiar.
Oscar Arias Moreira
Cámara de Agricultura
“Los importadores aprovechan coyuntura de precios altos para traer producto de otros países a precios bajos. Costa Rica es un mercado bastante abierto y eso está generando un régimen de injusticia hacia el productor nacional y también una situación de riesgo a la seguridad alimentaria”.
Fabián Segura
Cámara de Papa
“El sector es resiliente y en 6 meses podemos recuperar la producción. Apelamos a que haya ese balance en los precios para que sea una situación ganar-ganar para todos, en beneficio de los consumidores y los productores. Instamos a levantar el consumo de papa para volver a un precio competitivo y rentable”.
José Francisco Pacheco
Economista
“Dado el panorama, hacer un llamado a la población de planear de forma responsables lo que la familia está consumiendo para tratar de palear ese impacto negativo de los alimentos en el bolsillo del hogar.
Si bien todavía no se asoman los efectos debemos considerar que muchos rubros van a aumentar”.


