Alimentarnos es mucho más que comer

Karen Ibarra Cuevas, Decana Facultad de Nutrición, UCIMED

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Cada 16 de octubre, el Día Mundial de la Alimentación nos invita a reflexionar sobre algo que hacemos todos los días, pero que pocas veces valoramos que es, comer. Sin embargo, alimentarse no debería ser un privilegio ni depender del dinero que tengamos en la billetera.

Según el informe SOFI 2025, elaborado por organismos de las Naciones Unidas, 673 millones de personas padecieron hambre en el mundo durante 2024. Además, alrededor de 2.300 millones enfrentaron inseguridad alimentaria moderada o grave. Detrás de estas cifras hay familias que deben decidir entre comprar alimentos, pagar el alquiler o cubrir otras necesidades básicas.

En Costa Rica tenemos motivos para reconocer avances. Según la FAO, desde 2024 nuestro país registra una prevalencia de subalimentación inferior al 2,5%, lo que permitió que dejara de figurar en el mapa del hambre en 2025. Es una buena noticia, pero no significa que hayamos resuelto todos nuestros desafíos nutricionales.

Porque no se trata solamente de tener comida en el plato, sino de poder acceder a alimentos variados, seguros y nutritivos sin comprometer la economía familiar. ¿De qué sirve recomendar más frutas y vegetales si para muchas familias llenar la canasta básica representa un esfuerzo enorme?

También debemos mirar nuestros hábitos. Según datos divulgados por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en 2024, el 19% de los alimentos disponibles para los consumidores se desperdicia en hogares, restaurantes y comercios. Es decir, mientras algunas personas no tienen suficiente para comer, una enorme cantidad de comida termina en la basura.

¿Qué podemos hacer? Planificar las compras, aprovechar mejor los alimentos, preferir productos de temporada y evitar comprar más de lo que necesitamos, son acciones sencillas que ayudan al bolsillo y al planeta. Este año, la FAO nos invita a innovar hoy para nutrir mañana. Y esa innovación no siempre requiere tecnología sofisticada, pues también implica rescatar nuestras tradiciones culinarias, fortalecer la producción local y escuchar a las comunidades.

Debemos entender la alimentación como un derecho y una responsabilidad compartida. Este 16 de octubre, preguntémonos no solo qué vamos a comer hoy, sino qué estamos haciendo para que todas las personas puedan alimentarse dignamente mañana.