
En un movimiento histórico para la sanidad regional se conformó la Alianza Cuatripartita para fortalecer el enfoque de “Una Sola Salud” en las Américas. El acuerdo busca consolidar una respuesta coordinada ante amenazas sanitarias que afectan simultáneamente a personas, animales, plantas y el medio ambiente.
Esta iniciativa conformada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
La urgencia de esta alianza se respalda en datos críticos: el 60% de las enfermedades infecciosas humanas conocidas son zoonóticas y el 75% de las enfermedades emergentes provienen de animales.
En nuestra región, las enfermedades transmitidas por alimentos cobran la vida de 78,000 personas cada año, mientras que la resistencia antimicrobiana ya causa 1.27 millones de muertes directas a nivel global, subrayando la necesidad de una vigilancia multisectorial.
Este enfoque integral busca eliminar el trabajo en compartimentos aislados, posicionando a la sanidad animal como la “primera línea de defensa” contra brotes con potencial pandémico. La estrategia prioriza las acciones preventivas sobre las reactivas, abordando directamente factores como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación ambiental, elementos que disparan el riesgo de saltos de enfermedades entre especies.
Finalmente, los organismos se comprometieron a brindar soporte técnico a los países para mejorar sus marcos legislativos, gobernanza y el intercambio de datos científicos. El objetivo es claro: fortalecer la resiliencia de los sistemas naturales y de salud para proteger de manera efectiva la vida de todos los habitantes del continente americano.
