
Hace ya algunos meses me referí a las regulaciones puestas en vigencia en Australia y otras naciones, que limitan el acceso de menores de 16 años a las redes sociales. Pues bien, hay países como Finlandia que han ido más allá y han implantado en sus aulas la Alfabetización Mediática.
De acuerdo con la UNESCO la Alfabetización Mediática e Informacional (AMI), “constituye un conjunto integral de conocimientos y habilidades, actitudes, competencias y prácticas que permiten acceder, analizar, evaluar críticamente, interpretar, utilizar, crear y difundir eficazmente información y productos mediáticos, empleando los medios y herramientas existentes, sobre una base creativa, legal y ética”.
Finlandia se pone a la vanguardia e incorpora, dentro del curriculum escolar este programa que busca desarrollar destrezas en sus estudiantes a partir de 6° grado, con el objetivo de que, además de desarrollar destrezas que les permitan detectar noticias falsas y manipulación, niños y jóvenes tengan la capacidad de evaluar la información y crear mensajes en diversos formatos de manera crítica y responsable, algo esencial para combatir la desinformación y los sesgos del ecosistema digital y fomentar en la población el pensamiento crítico a través de una ciudadanía bien informada.
Esta formación, que se ha extendido a adultos mayores y población en general, va más allá de saber hacer uso de la tecnología, tiene como fin comprender los propósitos, la credibilidad y lo sesgos en las redes sociales, noticias y publicidad, creadas hoy en día con IA y cuyo propósito e intereses desconocemos. Poder juzgar la veracidad de un video, un post o un TikTok e identificar la intención con el que fue creado, por quién fue hecho y por qué, es fundamental en tiempos de la posverdad.
Así es como, desde el 2017, Finlandia se ha asegurado que su población, incluida la infantil, aprendan como identificar la desinformación mediática, cómo analizar las fuentes, cómo tener un acercamiento crítico al contenido de las redes, cómo saber si es un troll y la forma como ellos desinforman, manipulan o engañan a los usuarios.
El ministro de Educación finlandés, Anders Adlercreutz, afirma que esta alfabetización es esencial en el mundo de hoy para construir una sociedad resiliente y desarrollar el razonamiento analítico, cada vez más necesario frente a la irresponsabilidad con que se publica y repite información carente de sustento o veracidad.
Detectar noticias falsas, es considerado una habilidad esencial que desarrollan los jóvenes desde 7° grado, que aprenden a descifrar anuncios, así como hacer uso responsable del internet. De acuerdo con las evaluaciones realizada a estos jóvenes, la mayoría coincide en que no hay que “confiarse de todo lo que se lee”. Recordemos como en Costa Rica, un niño fue citado en un centro comercial por un “amiguito” al cual conoció en redes y resultó que se trataba de un adulto… porque el tema va más allá de las noticias, es el peligro de caer en el engaño y la manipulación tanto niños como jóvenes y adultos.
Pero no solo las escuelas y colegios se han beneficiado, Finlandia ofrece estos cursos en bibliotecas y con el apoyo de ONG´s ayudan a adultos, especialmente adultos mayores, a aprender a navegar en el espacio digital con más seguridad y detectar posibles engaños, estafas y mentiras. Recientemente en Costa Rica se tomaron medidas para que los bancos hagan rembolsos en casos de estafa digitales, pero creo debemos ir más allá e instruir a las personas sobre esta y otras muchas formas de engaño, que afectan especialmente a los mayores.
Un estudiante finlandés dice que “Antes de poner un “like” o compartir algo en las redes, checo de dónde viene la información… nunca se puede estar seguro”. Así es, un simple “like”, me liga a una red cuyos objetivos desconozco. La tecnología “deepfake” y el desarrollo de la IA, mal utilizada, representan un peligro y un reto, pues las tácticas de desinformación evolucionan con rapidez. Hoy la Estrategia Final, aplicada por varios países, que combina la educación, la conciencia pública y la confianza institucional, ha probado ser efectiva, pero es necesario que el Estado, las universidades, las ONG´s, las instancias educativas pongan en marcha programas de Alfabetización Mediática, para enfrentar la amenaza que significa la desinformación y el engaño a través de las redes en el mundo.