Alexander Vargas: “Muchas veces hice cosas que no tenía que hacer”

Cree que a Jafet no le gustaban sus decisiones

Las agujas y catéteres son el principal producto de exportación.

Con una camisa blanca y una sonrisa amigable, que en el fondo escondía un quiebre de emociones, Alexander Vargas recibió a Diario Extra en su refugio: su casa, su espacio seguro, acompañado de su familia. Nos abrió la puerta para hablar de uno de los episodios más dolorosos en su carrera: su inesperada salida del Club Sport Herediano.

“Estoy de una pieza por fuera, pero quebrado por dentro”, confesó el exentrenador florense, pocas horas después de recibir la llamada del gerente deportivo Gustavo Pérez, quien le informó que no continuaría como timonel rojiamarillo.

¿Qué autocrítica se hace ahora tras su salida del Herediano?

-Seguir lo que mi corazón dicta en el momento. Esa es la mayor lección que me llevo.

¿Lo dice porque en algún momento siguió órdenes?

-No sé si órdenes, pero uno siempre escucha. Uno duda, piensa que puede estar equivocado y, a veces, toma la palabra de otros, la voz del grupo. No estoy diciendo que fuera de Jafet o de alguien en específico, pero muchas veces hice cosas que no debía. Me refiero, por ejemplo, a decisiones puntuales. Tengo que ser muy franco: debo aprender a seguir mis corazonadas.

Durante el torneo le ganó la serie particular a Saprissa 3-2, a Cartaginés 2-1, y solo perdió ante la Liga 3-2. ¿Qué le dicen esos números?

-Los números respaldan. ¿Sabe qué pienso? Que tal vez esperaban que les ganara todos los partidos directos, aunque nunca lo dijeron. Yo respeto las decisiones, si su objetivo era ganar sí o sí, está bien, pero eso nunca se comunicó. Los objetivos eran claros: buscar el primer lugar y luego el bicampeonato. Estábamos cerca. No me dejaron terminar el trabajo. Me queda claro que no confiaron en mí, y eso me duele mucho, porque los números me respaldaban.

¿Qué pensó al despertar hoy?

-Me costó mucho conciliar el sueño anoche. No me lo esperaba. Estoy muy dolido, porque creía que podía seguir en ese proyecto. Habíamos encontrado una regularidad que hacía tiempo no se veía, con todo respeto hacia los cuerpos técnicos anteriores. La sinergia con el grupo era buena. No haber podido despedirme de los jugadores también me afecta.

¿Le escribió algún jugador?

-Sí, claro. Hay muchos mensajes que aún no he podido leer, no solo de jugadores, también de amigos y familiares. Pero sí, varios jugadores me escribieron desde ayer. Eso también me duele: no haberme despedido como debía, y que no me hayan explicado claramente el porqué de mi salida. Aunque lo entiendo, así es el fútbol. Uno no siempre puede esperar una explicación.

¿Quién tiene más opciones para ser campeón?

-Yo quiero que sea Herediano. Creo en los jugadores, creo en la gente que está ahí. En todo ese tiempo que estuve, los jugadores actuaron con gran profesionalismo. Se entrenaron como yo quería, siempre con margen para mejorar, porque eso forma parte de la exigencia que uno impone. Por eso, me encantaría que Herediano fuera el campeón. Sería algo muy bonito.

¿Era contra Puntarenas F.C. la final que quería?

-Sí, con toda sinceridad, me gustaba esa posibilidad porque también le tengo mucho cariño a Puntarenas. Gracias a ese equipo también he crecido en el fútbol. César Alpízar ha hecho un gran trabajo, al igual que todo su cuerpo técnico y los jugadores. Pero sí, me gustaría que Herediano fuera el campeón ante Puntarenas. Y si no es Herediano, con todo respeto para las aficiones de Saprissa y la Liga, también me encantaría que fuera Puntarenas.