
La Asociación Costarricense de Cardiópatas Rehabilitados (Acocare) alerta sobre los pacientes que fueron operados a corazón abierto o que sufrieron infartos ya que muchos no reciben una rehabilitación de por vida, por lo que su salud empeora cada día más.
Esto debido a que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) solamente les da rehabilitación a los pacientes por un lapso de 20 semanas (5 meses), sin embargo, Acocare asegura que es peligroso que se descuiden estas personas. En la rehabilitación cardiaca se les explica a las personas cómo cuidarse.
No obstante, Glenda Gutierrez, vicepresidenta de la asociación y paciente cardiópata, comenta que Acocare nació hace 9 años por este faltante de seguimiento.
“Nace como una necesidad, hace 9 años, para los pacientes de cardiología que han sido infartados o que fueron operados a corazón abierto. Después de la operación, la caja da una rehabilitación, que antes de la pandemia se daba presencial, pero, cuando se termina, el paciente queda solo, se les está dando virtual y no es lo mismo, virtual se han perdido muchos pacientes”, comentó la vicepresidenta de la asociación.
CITAS VIRTUALES
Gutiérrez señaló que la situación empeoró cuando comenzó la pandemia por la Covid-19 debido a que las rehabilitaciones se daban virtuales en donde la atención no era la misma.
Edgar Mora, encargado de Rehabilitación Cardíaca del Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare), habló con DIARIO EXTRA y detalló que sí se han dado muchas afectaciones por la virtualidad.
“Se ha hecho un esfuerzo por adaptarse a la parte virtual, pero los resultados, aunque no tengamos datos publicados, pero en lo interno nuestro, ni la adherencia ni la capacidad con la que va a responder el paciente es igual, aparte que los instrumentos de supervisión no son los mejores y esos pacientes necesitan estar con el personal a la par, para ver sus cambios y cómo se comporta en el rendimiento. Muchos de estos no consultaban o consultan tardíamente o no son referidos a los programas y esto se refleja en consecuencias negativas”, afirmó Mora.
ES VITAL
Los medicamentos, doctores, nutricionistas y otros especialistas trabajan ad honorem en la asociación y la CCSS contribuye con las instalaciones.
Así que los pacientes cardiópatas pueden recibir un seguimiento por medio de la asociación y acceder a servicios como medicamentos, ejercicios, atención psicología y alimentación.
Acocare se localiza en las instalaciones del Cenare, a préstamo de la CCSS. Además, ofrecen la rehabilitación de por vida, que la Caja no ofrece, y es de suma importancia que se vigilen a estas personas, ya que la salud de los pacientes podría sufrir una recaída.
Mora explicó cómo se cuidan a las personas en la CCSS durante los 5 meses.
“Se trabaja la parte psicológica, nutricional, la parte física y otras.
La fase 2 es donde tratamos de mejorar la parte cardiorrespiratoria del paciente y esa capacidad de sostener y se traduce a muchos beneficios y se reduce la mortalidad. La idea es tener al paciente unas 20 semanas en total y después esa es la transición a Acocare”, agregó Mora.