
En 2013, Aldesa Corporación habría tenido un total de 27.000 millones de colones de pasivos por endeudamiento. No obstante, en 2018, cuando salieron a la luz los problemas financieros de la empresa, la cifra había crecido a los ¢70.000 millones.
Hubo pérdidas en el valor de fondos inmobiliarios que administraba. Proyectos como Monte del Barco, Altos de Verbena o La Balbina nunca despegaron, aunado a un incremento en los gastos por pagos de intereses.
Esto se desprende de la querella presentada por la empresa Jiménez Fernández Sociedad Anónima. Según datos aportados por la empresa querellante: “la proporción de endeudamiento de Aldesa Corporación era muy elevado, ya que, por cada colón del activo, ¢0.88, ¢0.90, ¢0.93 y ¢0.96 céntimos, era financiado por medio de deuda; es decir, casi la totalidad del activo”.
Esto habría generado una enorme presión sobre las finanzas de la compañía denunciada. Además, el crecimiento no se contuvo y, en 2018, la proporción habría llegado a 1,1. En pocas palabras, lo que Aldesa debía era mayor a todo su patrimonio.
Una de las razones más fuertes de esta crisis en la empresa habría sido la recisión de los contratos de compra-venta de proyectos inmobiliarios.
PÉRDIDAS TAMBIÉN AUMENTARON
Al mismo tiempo que los pasivos crecían, las pérdidas de todo el grupo también se incrementaban. En 2014, las pérdidas de Aldesa habrían sido de 403 millones de colones, pero en 2018 subieron a 15.000 millones de colones.
Ya para 2018, la utilidad no habría permitido cubrir las obligaciones que tenía la empresa, principalmente por el aumento en los gastos originados en la emisión de bonos y diferencial cambiario, según la querella presentada.
Todavía después de iniciar su proceso concursal, las deudas continuaron incrementándose. Al 31 de enero de 2020 la deuda habría llegado a los 134 millones de dólares, que para el tipo de cambio de ese momento equivaldría a 75.000 millones de colones.
La relación entre el valor de los activos y las deudas también tuvo un deterioro en el mismo periodo. Para 2014, los activos tenían un valor de 36.000 millones de colones mientras que las deudas eran por ¢32.000 millones, esto representa un saldo favorable de ¢4.000 millones.
Pero para 2018 los activos tenían un valor general de 109.000 millones de colones, mientras que las deudas totales alcanzaron los ¢119.000 millones.
INFORMES DE AUDITORÍA ALERTARON
Los informes de auditoría interna de 2017 y 2019 habrían generado alertas sobre los problemas financieros del grupo corporativo, según la querella presentada.
Propiamente en la realizada en 2017, encontraron: Alto riesgo operativo, de liquidez y legal en la administración de la cartera pasiva de los bonos de Aldesa por falta del 72,28% de instrucciones de los clientes, y riesgo de liquidez por falta de recursos económicos. También hallaron un alto riesgo de liquidez por los acuerdos que llegó la corporación con Tributación Directa, problemas con los créditos mercantiles debido a la falta de documentación que probara las condiciones pactadas.
Por su parte, la auditoría interna de 2019 fue más allá. Según la querella, esta auditoría indica que desde 2016 Aldesa no presentaba informes financieros, falta de documentación de los proyectos inmobiliarios abiertos y que los informes financieros de 2016 no se habían auditado todavía.
Adicionalmente, la auditoría de 2019 reportó: riesgo de liquidez por problemas en la colocación de la deuda, atrasos en pagos de las deudas, amenaza de demanda, pendiente pago de comisiones a asesores y atraso de pago a proveedores como la CCSS.
Todo esto aunado a riesgos de crédito, incumplimiento en pago de deuda, entregas de cheques con fondos insuficientes, alto costo financiero, cuentas entre compañías del mismo grupo que superaban el año de antigüedad y volumen administrado sin autorizar sobre endeudamiento según estatutos. Además, se estarían presentando los mismos problemas legales que en 2017, o sea, falta de instrucciones de los clientes.
Según la denuncia, la Junta Directiva se limitó a dar por conocidos los informes.