Alcalde de San José: “No hay lugar para la división”

Miranda llama “filibusteros del siglo XXI” a quienes fomentan polarización

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Diego Miranda, alcalde de San José, pidió fortalecer el diálogo entre los diferentes actores políticos para resolver las problemáticas que enfrenta la sociedad costarricense en sus 204 años de vida independiente.

El jerarca cantonal participó en la celebración solemne de este 15 de setiembre, donde evocó la Campaña de 1856 para señalar que, aunque los problemas y el enemigo común han cambiado, el país sigue enfrentando retos cada vez más duros, centrados en la violencia.

“Hoy la amenaza es más silenciosa, como el narcotráfico que se introduce en nuestros barrios. En esta lucha no hay lugar para la división, la defensa de la patria exige la más absoluta unidad”, afirmó.

También cuestionó a quienes desde su puesto de poder generan divisiones, recordando que históricamente el país se ha caracterizado por la hermandad. Incluso aseguró que esa separación nace de políticas públicas impulsadas por quienes toman decisiones, ya que, según dijo, las brechas sociales siguen ensanchándose y dejan a personas sin acceso a servicios básicos como salud, educación, agua o alimento.

Esa situación, agregó, repercute en otras problemáticas, como los retos que afronta la capital ante el aumento de personas en condición de calle y el deterioro de la seguridad y la paz social.

“En el siglo XXI tenemos varios enemigos, no solo el crimen organizado, sino también el discurso que fomenta la división, la polarización y el odio, como nuevos filibusteros de nuestro tiempo. Esto también se alimenta de las desigualdades, que debemos seguir priorizando en la política pública”, agregó Miranda.

En la actividad también participó el estudiante de tercer año de la Escuela España, Santiago Mena, quien pidió al país mantener encendida la antorcha como símbolo del optimismo “para luchar por un país más bonito”.

“Costa Rica es un país pequeñito en el mapa, pero grandísimo de corazón. Aquí no tenemos ejército, pero sí paz. Aunque llueva fuerte, siempre sale el sol y siempre brilla la esperanza. No dejemos que se apague la luz y mantengámosla encendida con cada acción buena y palabra amable”, subrayó.