Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Es impostergable, urgente y necesario que las autoridades de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) intervengan ipso facto el Hospital San Rafael de Alajuela, dada la crisis humanitaria y de atención desastrosa que reciben los asegurados alajuelenses.
Es inhumano el trato que reciben las personas. Una bofetada a la dignidad humana el trato que se da a personas que llegan con diversos males, dolores agudos, enfermedades crónicas, ataques de asma, piedras en los riñones, males cardiacos, presión arterial descontrolada, lesiones varias.
El espectáculo es deprimente; personas tiradas en el piso, seres humanos sufriendo dolor esperando hasta una semana para ser atendidos, malas caras de los empleados, falta de medicamentos, quirófanos inoperantes, falta de especialistas, listas de espera interminables, y una desidia casi total por parte de las autoridades para solucionar este serio problema.
La Presidenta de la Junta de Salud ha tenido el descaro de decir en una sesión municipal que la “tal crisis es invento de la prensa”. Menuda desfachatez.
Una severa falta de especialistas en ginecología, así como de personal para el servicio de Emergencias, tienen sumidos en una “situación terriblemente crítica” al hospital de Alajuela.
Así lo asevera el presidente de la Unión Médica Nacional (UMN), Edwin Solano.
Las acotaciones del señor Solano revelan que la mala atención que ofrece nuestro hospital deriva en la posibilidad de acarrear malas praxis e infecciones incontroladas.
Dadas las malas condiciones laborales creadas por la Dirección del Hospital San Rafael, este centro médico es el que registra a nivel nacional la tasa más alta de incapacidades entre sus funcionarios, fruto de la recarga laboral a la que se someten.
Datos suministrados por la Comisión Central de Evaluación de Incapacidades de la Caja reconfirmó la información el Hospital de Alajuela es el centro con la tasa de incapacidades más alta a nivel de trabajadores institucionales.
La tasa promedio a nivel institucional es de 7 mil días por cada mil trabajadores, mientras en el caso del hospital de Alajuela es de 14.000 días por cada mil trabajadores.
Este hospital nuestro es un desastre. No de ahora, sino de años. Es momento que el pueblo alajuelense se pare firme y exija la remoción de las autoridades médicas que son culpables directos de esta crisis que amenaza la vida de nuestros conciudadanos.
Hay que exigir la intervención de la Presidencia Ejecutiva de la CCSS, que incrementen los recursos y sancionen a los responsables.
La salud es un tesoro, con la vida humana no se juega. La dignidad del asegurado ha sido mancillada.
Al director del Hospital de Alajuela, Francisco Pérez, y a sus colaboradores se les olvida que la gente no va de gratis a que la atiendan.
Es un derecho que tienen pues mes a mes pagan una cuota obligatoria que les garantiza una atención digna y efectiva.
Si no pueden cumplir, que se vayan para sus casas.
La Junta de Salud está pintada en la pared y si se quiere es cómplice de lo que sucede pues no denuncia ni resuelve.
¡Basta ya de maltratos en el Hospital San Rafael de Alajuela! Los alajuelenses merecemos un centro médico de calidad.
*Periodista