Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Un emotivo adiós dieron cientos de personas a Alonso Romero, el chofer del ministro de la Presidencia, Carlos Ricardo Benavides, quien fue asesinado la semana anterior de un disparo en la cabeza.
Familiares, amigos y compañeros de trabajo, se reunieron en la iglesia de San Pedro de Montes de Oca para los funerales de este funcionario público que muchos calificaron de ejemplar.
Tal como lo dio a conocer DIARIO EXTRA el viernes anterior, a Romero lo liquidaron luego de protagonizar un pleito con un adulto mayor de 64 años, quien al parecer durante varios años se desempeñó como guardaespaldas privado.
En la misa oficiada a las ocho de la mañana asistieron varias figuras públicas, quienes se acercaron al templo para dar sus condolencias a la familia, entre ellas el ministro de la Presidencia, con quien Romero trabajó durante 20 años.
“Han sido días muy difíciles para todos, Alonso era un persona que hacía que uno se mantuviera fuera de preocupaciones, lamentablemente hoy tenemos que despedirnos pero estoy seguro que será por siempre recordado”, comentó el ministro Benavides.
Uno de los más afectados por su partida fue su hermano, quien apenas el sábado regresó al país tras un viaje a Australia.
Alonso Romero tenía 39 años, deja a su esposa y un hijo de 8 años. Sus familiares comentaron que fue un padre muy amoroso. Sus restos reposarán en Nicoya, su tierra natal; según voluntad que siempre había expresado Romero.