
La División Económica del Banco Central de Costa Rica (BCCR) recomendó a la Junta Directiva reducir la Tasa Política Monetaria (TPM) en 25 puntos base (0,25%) durante la sesión del 22 de enero.
Entre los principales factores, se señaló al comportamiento de la inflación que cerró el 2025 en valores interanuales negativos. Para diciembre, el indicador fue del -1,23% y las proyecciones de la entidad muestran que se mantendría en niveles inferiores a los estimados en el pasado.
“Los valores negativos eran previstos, pero los últimos resultados, y así como los que esperamos para los primeros meses del año, con la nueva información que se utiliza como insumo para las proyecciones, refleja una trayectoria inferior a lo que hemos comentado. Consideramos que, en este momento, la postura neutral podría no ser suficiente para lograr el objetivo de mantener una inflación positiva. Consideramos que puede ser necesario una flexibilización adicional”, indicó Alonso Alfaro, economista jefe del BCCR.
La inflación subyacente, la cual excluye los bienes y servicios que tienen una mayor volatilidad en sus precios, se mantiene en valores positivos, aunque fue menor a los valores de meses previos.
Además, la División Económica proyecta disminuciones en los valores de compra de algunos productos para el inicio del 2026 por el efecto de comparación con los registros del 2025 y el choque del clima en los alimentos agrícolas.
“El balance de riesgos sigue indicando una mayor probabilidad de que la inflación se ubique por debajo de la proyección central, principalmente, por expectativas de inflación bajas y precios internacionales que pudieran ser inferiores a lo previsto, y este es un mensaje similar al que hemos traído en sesiones anteriores”, agregó Alfaro.
Votan por mantener la TPM
Sin embargo, los miembros de la Junta Directiva coincidieron, de forma unánime, en mantener la Tasa Política Monetaria en un 3,25%.
Róger Madrigal, presidente del BCCR, destacó el ritmo de crecimiento de la economía nacional y que las expectativas del mercado (1,5% en los próximos doce meses) con respecto a la inflación están alineadas con respecto a la meta de largo plazo.
“Yo me inclino más bien por hacer la pausa. No observamos, desde el punto de vista monetario, una restricción que impida el crecimiento. A veces se hace demasiado énfasis en que si la política monetaria pudiese cambiar la tendencia de crecimiento de largo plazo, cuando depende de factores, como he dicho, que no tienen una relación directa con la política monetaria”, explicó Madrigal.
Además, destacaron que la inflación negativa obedece a factores externos a la política monetaria del BCCR como la baja en los precios del petróleo y los factores climáticos que afectaron las cosechas agrícolas.
“No obedece a una demanda agregada débil; por tanto, ese resultado no se puede revertir con política monetaria. Yo reconozco que, con estos resultados, no se cumple con la meta de inflación que se estableció hace algunos años, pero esa meta se estableció en otro contexto. No se puede ver por igual incumplir la meta cuando se está por arriba que cuando se está por debajo”, comentó la directiva Marta Soto.
Silvia Charpentier sumó que, durante el 2025, se realizaron tres rebajas consecutivas de 25 puntos base por lo que es necesario una pausa para que el sistema financiero nacional absorba los estímulos monetarios.
Róger Madrigal
Presidente del BCCR
“No es la primera vez, el Banco tiene una larga historia en que la Junta Directiva se separa del criterio de la Administración. Son valoraciones distintas de los riesgos. Se le da espacio a la División para que presenten una propuesta y, desde sus competencias, los directivos tomen una decisión”.
Alonso Alfaro
Economista jefe
“Siempre puede haber desacuerdos, no siempre son tan frecuentes, pero ocurren. Si siempre existiera coincidencia entre lo que recomienda la Administración y lo que decide la Junta Directiva, si la recomendación se acoge completamente, alguna de las partes del proceso estaría sobrando”.

