Acuerdo pandémico de la OMS entra a votación

Países definirán modelo de abordaje ante futuros escenarios

Los países miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) votarán durante la actual asamblea global si aprueban o no el acuerdo pandémico, un manual que busca unificar la respuesta internacional ante crisis sanitarias como la del Covid-19.

El documento se redactó en abril tras varias rondas de negociación y se espera que esta semana reciba luz verde en Ginebra.

Este proceso arrancó en 2021 y debió ratificarse el año pasado, pero los 194 representantes no lograron consenso durante la reunión de 2024.

“Al llegar a un consenso en el Acuerdo sobre Pandemias, no solo han puesto en marcha un pacto generacional para que el mundo sea más seguro, también han demostrado que el multilateralismo sigue vivo y que, en nuestro mundo dividido, las naciones aún pueden trabajar juntas para encontrar un terreno y una respuesta comunes a amenazas compartidas”, expresó Tedros Adhanom, director de la OMS. Según explicó Mary Munive, ministra de Salud, el tratado busca desmonopolizar la información y los insumos en caso de una nueva pandemia, reforzando los acuerdos de cooperación vigentes desde 2005.

Esto obligaría a las grandes potencias a compartir esos recursos con las demás naciones miembros si ocurre una emergencia similar.

“Entre los elementos clave del acuerdo propuesto figuran el compromiso con el enfoque ‘Una Sola Salud’ para la prevención de pandemias, el refuerzo de los sistemas nacionales de salud, el establecimiento de un mecanismo financiero de coordinación y la creación de una cadena de suministro y una red logística coordinadas a escala mundial para las emergencias sanitarias”, detalló la OMS.

Pese a los esfuerzos por aclarar que el tratado no afectaría la soberanía nacional, hace un año varios grupos antivacunas y conspiracionistas en Costa Rica lo vieron como una amenaza, por lo que le insistieron al presidente Rodrigo Chaves que impidiera a la ministra firmarlo.

No afecta soberanía tica

El texto del acuerdo que será sometido a votación reafirma la soberanía nacional en materia de salud pública. Deja claro que nada en su contenido otorga a la OMS autoridad para imponer medidas como cierres laborales, campañas de vacunación o el cierre de fronteras. Uno de los grandes ausentes en la elaboración del documento fue Estados Unidos, que quedó fuera de las negociaciones tras anunciar su retirada del organismo.