
Jennifer Marshall, quien interpretó a la madre de Max (Susan Hargrove) en las temporadas dos y cuatro de la exitosa serie de Netflix, explicó por qué no fue convocada para el final de la historia, a pesar de las dudas de los fanáticos sobre la falta de cierre del arco de su personaje.
Max (interpretada por Sadie Sink) pasó casi un año y medio en coma durante la trama final.
Marshall reveló en redes sociales que no se le convocó para la quinta temporada. Esta decisión, según relató, coincidió con su diagnóstico de cáncer.
A Marshall le diagnosticaron melanoma en etapa tres en 2021. Pasó 15 meses sometiéndose a tratamientos y pruebas.
La actriz aclaró que, si bien tuvo cáncer, estaba en remisión durante el rodaje de la quinta temporada.
En la trama, la ausencia de Susan Hargrove fue notable, ya que la mujer no fue vista cerca de su hija en el hospital o tras su recuperación, algo que no tuvo justificación argumental en la serie.
La ausencia de Marshall en el rodaje de la temporada final tuvo consecuencias directas en su capacidad para acceder a la atención médica en Estados Unidos.
Marshall destacó que regresar a la filmación le habría facilitado obtener y conservar el seguro médico a través del sindicato SAG-AFTRA.
El testimonio de la actriz arroja luz sobre cómo las decisiones de casting pueden incidir en la vida personal de los actores, especialmente porque el acceso al seguro sanitario en EE. UU. frecuentemente depende de cumplir con una cantidad de días de trabajo bajo convenios sindicales.
La intérprete explicó que participar en el rodaje no solo le habría ayudado financieramente, sino que también habría sido un “alivio mental y emocional” tras luchar contra el cáncer durante casi dos años.
Marshall grabó la cuarta temporada de Stranger Things mientras se sometía a tratamiento oncológico.
En 2022, la actriz se sinceró en redes sociales y agradeció a Netflix por incluirla en la serie, lo que le permitió pertenecer al sindicato de actores y tener un mejor servicio médico.
Durante el rodaje de la cuarta temporada, Marshall no podía ser completamente abierta sobre su salud por temor a perder oportunidades laborales. Algunas personas del equipo comentaron sutilmente sobre el peso que había perdido, sin entender el motivo.
En una ocasión, tuvo que recurrir a una peluca para la grabación debido a la caída de cabello derivada del tratamiento.
La propia actriz ha manejado la situación con humor, bromeando sobre la desaparición de su personaje:
“Tal vez tenían demasiados personajes, no lo sé, pero obviamente Susan Hargrove es LA PEOR MADRE DE LA HISTORIA, jajaja”, escribió Marshall en redes sociales.
En un video, se preguntó: “¿Qué clase de madre no está ahí para su hijo mientras está en el hospital?”.
Marshall ha definido su experiencia en la serie como “una oportunidad única en la vida” y, a pesar de su decepción por no volver, ha asegurado que su corazón “sigue agradecido”. Según su página de IMDb, la actriz tiene cuatro proyectos próximos en proceso.

