¡Achará plata!

Cuando nos ponemos a pensar en todas las personas que pasan hambre y viven en pobreza extrema nos duele saber que en nuestro país se hará una inversión de ¢470 millones para comprar unos brazaletes electrónicos que al final los reos decidirán si los usan o no, o sea como dirían los abuelos, ¡achará plata!  

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Cuando nos ponemos a pensar en todas las personas que pasan hambre y viven en pobreza extrema nos duele saber que en nuestro país se hará una inversión de ¢470 millones para comprar unos brazaletes electrónicos que al final los reos decidirán si los usan o no, o sea como dirían los abuelos, ¡achará plata!

Mejor esos recursos se usaran para iniciativas realmente útiles como darles hogar y alimento a las familias costarricenses que se la ven a cuadritos para más o menos ir sobreviviendo porque para nadie es un secreto que cada vez son más las personas que viven en condiciones infrahumanas y al parecer a nadie le importa.

A uno se le hace un puño el corazón cuando lee notas como la de la bebé de 2 meses que murió ahogada por la leche que le dio su mamá y tuvieron que velarla en una hamaca porque no tenían recursos para comprar una cajita. Debieron apelar a la solidaridad de sus vecinos, quienes les ayudaron a adquirirla para darle sepultura.

Lo que más indigna es que quisieron vender la idea de los brazaletes como la pomada canaria para acabar con el hacinamiento en las cárceles y no fue más que una bola de mentiras, pues estos dispositivos no influirán en nada para resolver el problema que enfrenta el Ministerio de Justicia, por el cual estaba dejando salir reos sin comprobar que merecían este beneficio. 

El punto es que estos aparatos no serán empleados por personas cuyo perfil no es de contención sino por hombres y mujeres que tienen el beneficio de casa por cárcel. 

Tal vez un buen uso sería colocárselo a las damas y los caballeros que agreden a sus parejas o hijos para de esta manera tenerlos bien monitoreados y saber dónde están, así tal vez se puedan prevenir muchos de los crímenes pasionales que están a la orden del día. 

¿Será que las autoridades no se dan cuenta que los ticos estamos más que cansados de que nos quieran ver la cara? Aquí se compran aparatos que al final terminan empantanados en bodegas, mientras que en muchas oficinas estatales urgen recursos para emplearlos en proyectos realmente útiles si lo que queremos es un país mejor. 

Al parecer este ministerio no da pie en bola. ¿Será que quienes están hablándoles al oído a los jerarcas de esta cartera en lugar de querer ayudarles a quedar bien los están hundiendo? Sin lugar a dudas preferimos pensar eso a que no son capaces de hacer las cosas como Dios manda. 

Como costarricenses merecemos respeto, tenemos todo el derecho a pedir explicaciones y saber en qué se están utilizando los dineros que al fin y al cabo a todos nos toca pagar porque estas inversiones son cobradas a manera de impuestos.

Tenemos que espabilarnos porque a veces parece que las autoridades quieren tomarnos el pelo y eso no debemos permitirlo. Si algo no nos gusta tenemos derecho a manifestarnos, pero no esas convocatorias donde dicen que llegarán miles de personas y al final solo acuden cuatro gatos.