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Nueva Delhi (AFP). Un avión de Air India que se dirigía a Londres con 242 personas bordo se estrelló este jueves poco después del despegue en una zona residencial de la ciudad india de Ahmedabad y dejó al menos 265 muertos, incluyendo a víctimas en tierra.
El aparato se estrelló en una zona donde viven y estudian médicos y sus familias.
Un periodista de AFP vio cómo recuperaban cadáveres del lugar del accidente, así como la parte trasera del Boeing 787-8 Dreamliner colgando del borde del edificio contra el que chocó.
Un responsable de la policía local, Kanan Desai, declaró a la prensa que “265 cuerpos fueron llevados al hospital”, lo que significa que 24 personas murieron en tierra cuando el aparato se estrelló contra un centro de albergue de personal médico. El balance anterior era de 260 muertos. Aunque inicialmente se temía que todas las personas a bordo hubieran muerto, Dhananjay Dwivedi, el responsable estatal de Salud, dijo a AFP que se confirmó el hallazgo de un sobreviviente y fue hospitalizado.
“La mitad del avión se estrelló contra el edificio residencial donde vivían médicos con sus familias”, dijo Krishna, un médico que no dio su nombre completo. “La nariz y la rueda delantera chocaron en el edificio de la cantina, donde almorzaban estudiantes”, añadió.
Este médico dijo haber visto “entre 15 y 20 cuerpos quemados” y él mismo, junto a otros colegas, rescataron a unos 15 estudiantes.
La autoridad de aviación civil de India dijo que había 242 personas a bordo, incluidos dos pilotos y diez tripulantes de cabina.
Por su parte Air India indicó que había 169 pasajeros indios, 53 británicos, siete portugueses y un canadiense. El vuelo se dirigía al aeropuerto londinense de Gatwick.
“La tragedia en Ahmedabad nos ha conmocionado y entristecido. Es desgarrador, más allá de las palabras”, dijo el primer ministro Narendra Modi después del siniestro del vuelo 171.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, deploró el “terrible” accidente; el primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, habló de escenas “devastadoras”, mientras el rey Carlos III dijo estar “conmocionado”.