Abuelos encerraban niño con alambre de púas

Unos abuelos mantenían a un niño de 4 años encerrado con alambres de púas en una humilde vivienda en San Rafael de Guatuso, aduciendo que es hiperactivo. El pequeño fue recogido el lunes pasado por su madre y varios funcionarios, que al parecer eran de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), con el fin […]

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Unos abuelos mantenían a un niño de 4 años encerrado con alambres de púas en una humilde vivienda en San Rafael de Guatuso, aduciendo que es hiperactivo.

El pequeño fue recogido el lunes pasado por su madre y varios funcionarios, que al parecer eran de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), con el fin de trasladarlo a San José con su progenitora.

Un equipo de DIARIO EXTRA estuvo en el sitio y los abuelos, que se identificaron como Pedro Castro Acevedo y Miriam Durán Villalobos, de 67 y 72 años, respectivamente, explicaron que su hija tiene a otro de sus nietos internado en el Hospital Nacional de Niños con cáncer y tenía que estar viajando para cuidarlo.

Por esa razón dejaba al menor al cuido de ellos, pero era muy difícil mantenerlo dentro de la vivienda porque, afirman los adultos mayores, es hiperactivo. Incluso manifestaron que intentaron tenerlo dentro de la casa tapando la salida con tablas pero se las brincaba.

“Era muy hiperactivo, teníamos que tenerle alambres en la salida para que no saliera porque si se le ponían tablas se las brincaba”, comentó el abuelo.

Los ancianos comentaron que en la zona es muy difícil sobrevivir porque no hay trabajo. Aseguraron se las ingenian con el aporte que les da el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), que es de ¢130 mil.

La casita en que viven se las dio un finquero de la zona con el fin de que no anduvieran rondado. “Nos dio este pedacito de tierra para que no anduviéramos rondado porque nosotros siempre andamos por aquí y por allá”, argumentaron.

Willy Barquero, miembro de la Asociación de Bomberos, comentó que en diciembre pasado le dieron un diario a la familia con el fin de que tuviera algo para comer en esas fechas y manifestó que siempre están al pendiente.

 

SOLO CARIÑO

 

Miriam Durán Villalobos, abuela del menor, sufre de una llaga en la pierna derecha y mantiene un tratamiento que le mandaron en la clínica local.

Al consultarle por el menor se puso a llorar y aseguró que ellos solo amor le daban y ahora no saben nada de su paradero.

La abuela no entiende por qué se lo llevaron y está triste desde que su hija lo trasladó a San José. 

La humilde vivienda tiene condiciones precarias, no solo para los dos ancianos sino también para los menores. 

Durán agregó que cuando llueve se mojan las paredes, comparten un solo cuarto y tienen que cocinar en un fogón con utensilios en mal estado.

Además para llegar a la casita tienen que cruzar un puente de tablones que están podridos.