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Un trauma craneoencefálico con hemorragia cerebral fue el parte médico que emitieron los galenos del Hospital San Juan de Dios pasadas las 9 p.m. de este 26 de diciembre, anunciando el deceso de Jorge Henry Vega Salazar, luego de sufrir una caída de su caballo en el Tope Nacional.
La noticia del deceso de uno de los prominentes abogados penalistas que ha dado nuestro país la confirmó su amigo, colega, socio y compañero de mil batallas, Alfonso Ruiz.
“Dieciséis años compartí con el licenciado Henry Vega. El país pierde un gran profesional, un gran ser humano, una persona que se entregó siempre, que nos enseñó a darnos por los clientes, independientemente de su condición social, una persona que nos dijo acá no vamos a defender nunca narcotraficantes, no vamos a defender nunca abusadores de niños, asumiremos con pasión los procesos y daremos las batallas en las salas de juicios y de las salas para afuera los amigos de siempre”.
ABOGADO DE MIL BATALLAS
Vega andaba por los 40 años de ejercicio profesional. De sus hijos Marianela, Adrián y Daniel, este último sacó la pasión por las leyes, al punto que es parte del bufete 1771, ubicado en la avenida 10.
Henry Vega llevó algunos de los casos más sonados del país, como el Caja-Fischel en 2007, cuando representó los intereses de la Corporación Fischel.
Igualmente llevó el caso del portero del Real Madrid, Keylor Navas, cuando agentes del Organismo de Investigación Judicial usurparon información del arquero.
Además llevó la representación legal de los padres de Maureen Hidalgo, quien fue asesinada por el exdefensor público Luis Fernando Burgos en 2006.
TODO UN PADRE
Su amigo Alfonso Ruiz lo recordó como el mentor, el padre que le enseñó a dar los primeros pasos en la profesión de defender la justicia.
“Cuando empiezas en una profesión de estas y lo haces con un mentor como él, evidentemente se convierte en un padre. Nos atan situaciones personales al punto que es nuestro padrino de bodas; vimos crecer a Daniel, su hijo, como persona, ahora como profesional y nos acompaña en la oficina, por eso haremos valer el legado de don Henry”, declaró.
Añadió que a Vega lo caracterizaban el carisma y el buen humor, siempre con una sonrisa en las circunstancias más adversas, siempre con una broma para el cliente antes de comenzar el juicio.
“Ayer bromeamos por mensaje durante el tope y el calor inmenso que hacía, estaba ansioso por participar en el tope, igual que en el Tope de Palmares. Pero bueno, Dios decide hasta cuándo, establece el momento y marca la línea. Bueno, lo hizo en uno de los momentos que más amaba”, expresó.
ENTRETENIMIENTOS
Además de la pasión que lo movía, los caballos, Vega se destacó en el deporte, estuvo ligado a la Federación Costarricense de Fútbol, a las comisiones de selecciones nacionales. “La actividad física permanente era otro de sus fines. Se conservaba a sus 65 años, no le gustaba que contáramos que acababa de cumplirlos y decía que él nunca iba a retirar el carnet de adulto mayor y Dios decidió que no lo hiciera”, recordó.
ENSEÑANZAS
De Henry Vega quedan muchas lecciones de humildad y honestidad. Quienes lo conocieron lo recuerdan por venir de un estrato humilde y tratar por igual a las personas más necesitadas.
“De los abogados podrán decir muchas cosas y podrán decir que en algunos juicios los resultados no fueron los esperados, pero nunca por haber litigado de mala fe, por haber tergiversado evidencias o haber manipulado testigos. Son situaciones que heredaremos y llevaremos dentro del corazón para honrar a Henry”, añadió su amigo.
ANÉCDOTAS
En la Funeraria del Recuerdo, en Barrio Don Bosco, mientras esperábamos los restos de Vega, sus amigos y familiares hicieron gala de las muestras de cariño que les transmitía.
Ruiz rememoró una anécdota que Vega le contaba a todo el mundo.
“Él decía que yo tenía la mala costumbre cuando íbamos de gira de andar acomodando la cama donde dormía, entonces en una ocasión acomodé la cama donde dormí y él dejó la suya desacomodada, precisamente para que las muchachas del hotel lo hicieran.
Cuando íbamos a salir me dijo: ‘Mirá, tenés que desarreglar esa cama porque va a entrar la muchacha y va a pensar que dormimos en la misma’. Esa historia se la contaba siempre a todas las personas y se reía a costa de eso”, narró.
Mientras que Ligia Vega, la mayor de los cinco hermanos, recordó que el 25 de diciembre se reunió toda la familia oriunda del Barrio Santa Lucía, en San José. “Él cómo siempre, molestando. Estuvo vacilando y la pasamos bonito”.
“Me regañaba porque siempre me vivía regañando, por ejemplo, cuando ocupaba que me firmara un cheque me decía: ‘¿Ya venís a estas horas? Parecés a don Manuel Vega (padre)’. Es que me urge, me urge que me lo firme. ‘¡Ay! Es que usted qué va’”, relató el menor de los Vega.
Por último, entre los presentes en la vela estaba Kerney Lawson, colega y amigo de Vega.
“Lo conocí hace 25 años. Éramos amigos, colegas, coincidíamos en los tribunales, en momentos especiales, en el tope de ayer, a través de muchas circunstancias siempre tuvimos contacto. Era muy amable, profesional y en cuestión de minutos pasó lo que pasó. Cuando llegué a la casa me di cuenta que se cayó y lo llevaron al hospital. Lamentamos profundamente su pérdida”, afirmó.
Hoy a las 8 a.m. se llevará a cabo la misa en la iglesia de Barrio Don Bosco para después trasladar sus restos a Jardines del Recuerdo, en La Valencia de Heredia, donde estará su última morada.