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El abogado penalista Francisco Herrera afirmó que asumir la defensa de una persona imputada implica un compromiso absoluto, independientemente de las pruebas o de la percepción pública que rodea cada caso.
“Es un acuerdo a muerte, a defenderlo, sea culpable o sea inocente”, señaló durante una entrevista en el programa “Desde Buena Mañana” de Extra Radio 92.3 FM, al explicar la naturaleza de su trabajo dentro del sistema judicial.
Herrera detalló que su labor se sustenta en principios como la presunción de inocencia, el debido proceso y el derecho a la defensa, los cuales deben garantizarse para todas las personas. En ese sentido, recalcó que una vez que acepta representar a un cliente, su responsabilidad es ejercer una defensa técnica sin cuestionar su culpabilidad, ya que esa determinación corresponde exclusivamente a los tribunales.
Con más de 36 años de experiencia, principalmente en casos de homicidio, el abogado ha participado en múltiples procesos de alto perfil mediático.
Esta exposición, reconoce, ha generado cuestionamientos, incluso de colegas, quienes critican su rol en la defensa de personas acusadas de delitos graves.
“Me han hecho señalamientos muy fuertes, incluso personales, por cobrar honorarios o por asumir estos casos. Pero es parte del ejercicio profesional”, indicó.
Herrera también admitió que algunos procesos le han afectado emocionalmente, especialmente cuando se trata de hechos violentos que impactan a familias y comunidades.
Respecto a uno de los casos recientes, confirmó que trabaja en una apelación, al considerar que hubo actuaciones cuestionables.
Además, señaló que los casos mediáticos son más complejos por la presión de la opinión pública, que puede influir en la percepción del acusado antes de una resolución judicial.
Pese a las críticas, Herrera defendió su postura y enfatizó que su labor implica reconocer la condición humana de sus representados. “Primero hay que tratarlo como un ser humano y después como mi cliente”, concluyó.