
“No es posible que la ley no castigue a los jerarcas que usan su poder para meter a la familia a llenar plazas vacantes. Por eso es que estamos como estamos, hay quienes parecen vampiros succionado todo lo que puedan del Gobierno, del propio Estado”.
Por décadas, vimos cómo representantes del Partido Acción Ciudadana (PAC) se rasgaban las vestiduras cada vez que estaba a punto de terminar el Gobierno de turno y se empezaba a ventilar un nombramiento por aquí y otro por allá.
Esto porque, según ellos, mientras fueron oposición, actuaciones de ese tipo resultaban inmorales, anormales, corrupción y muchos epítetos más que usaban hace 8 años, cuando no habían llegado al poder. Sin embargo, pareciera que estando en el Gobierno tienen otra opinión respecto a este asunto.
Lo anterior porque, aprovechando que están a poco más de un mes para terminar, buscan el modo de dejar a todos los partidarios rojiamarillos montados en una plaza, situación que antes criticaron a mansalva.
Además, no podemos tapar el sol con un dedo: ¡lo que se da cada 4 años es una piñata! En eso se convirtieron las plazas vacantes del sector público para el Gobierno saliente y muchos funcionarios, quienes aún a sabiendas de que violan la ley meten padres, hijos, hermanos, novias, amantes, amigos… ¡cuánta gente puedan para dejarla pegada con goma loca en la planilla estatal!
Definitivamente el descaro resulta total, al punto de que ya ni les importa si tienen o no atestados, tuercen las normas vigentes a su favor y llenan los cupos en entidades del Estado saltándose todos los requisitos. Incluso hay casos en que tuercen los requisitos para dejar colocadas a personas, aunque no cuenten con los requisitos, solo porque en algún momento pegaron banderitas o dieron aportes, así fueran 10 mil colones.
Es más, existen quienes se dan el tupé de atropellar los derechos de otros trabajadores con años de experiencia y preparación, los marginan de los concursos internos y modifican las reglas para literalmente encajar a sus allegados.
Todos en este país dan el grito al cielo porque afirman que el sector público está lleno de privilegios y al parecer uno de ellos consistiría en crear plazas innecesarias solo por hacer nombramientos a dedo y así pagar favores o garantizar a ciertas personas tener trabajo de por vida.
Sin embargo, a quienes resultan beneficiados se les olvida todo lo que criticaron y lo que por años vieron como una aberración. Como dirían algunos, “lo malo de las argollas es estar fuera de ellas”, y parece que para el PAC esto aplica en la actualidad.
Por favor, ya los ciudadanos costarricenses estamos hartos de las excusas, la negligencia e inobservancia de los burócratas que piensan que todavía nos chupamos el dedo. Es ilógico que sigan pretendiendo tomarnos el pelo, como si ahora no fuera tan fácil darse cuenta de esos chanchullos.
No es posible que la ley no castigue a los jerarcas que usan su poder para meter a la familia a llenar plazas vacantes. Por eso es que estamos como estamos, hay quienes parecen vampiros succionado todo lo que puedan del Gobierno, del propio Estado.
Estos tiempos de campaña los usan para pagar los favores a un montón de súbditos antes de que termine la gestión y eso es ilegal por los cuatro costados, pero como la administración de justicia tampoco hace nada, que siga el festín.
A muchos debería caérseles la cara de la vergüenza, porque hace unos años decían que lo realizado por el Partido Liberación Nacional (PLN) y el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) era imperdonable, pero ahora lo están calcando a la perfección sin ningún miramiento. Cuando se trata de verse beneficiados, a ellos, como ya se van, no les preocupa que el Estado está quebrado y no hay cama para tanta gente en el sector público.