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“Ningún país del mundo ha logrado la igualdad de género”, así lo revela el último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) bajo el título “Perseguir la igualdad de género: una batalla cuesta arriba”.
Costa Rica trabaja duro para modificar esta realidad y según el ranking de brecha de género del Foro Económico Mundial, nuestro país logra posicionarse en el puesto 41 entre 142 naciones evaluadas en el tema.
El informe señala que “hay avances en la paridad de género para los puestos de legisladores, altos funcionarios y gerentes, así como para mujeres en el parlamento compensadas por una disminución en la participación de mujeres en cargos ministeriales”.
El índice de la brecha de género analiza las oportunidades entre hombres y mujeres en 142 países, mide el tamaño de la brecha de dicha desigualdad de género en la participación en la economía y el mundo laboral cualificado, en política, acceso a la educación y esperanza de vida.
Definitivamente pensar en que la paridad de género ya es un hecho en nuestro país es una utopía, se hacen intentos muy desnutridos aún.
El estudio destaca, entre otras cosas, que no sería hasta dentro de 79 años -léalo bien- cuando las mujeres puedan alcanzar igualdad en su máxima expresión con los varones en América Latina, pero eso aún está por verse.
Las diferencias entre hombres y mujeres siguen siendo más que evidentes, nuestro país no escapa a esa realidad y falta mucho por hacer. Las cifras indican que en Costa Rica las mujeres pueden llegar a ganar hasta un 29% menos que los hombres, aun ocupando el mismo puesto, situación que a todas luces es discriminatoria. Hay menor cantidad de mujeres en puestos de mando y con ello la propuesta salarial no es equiparada en ningún caso.
Un estudio realizado por la Universidad Nacional demuestra que en el ámbito privado la fuerza de trabajo masculina dobla prácticamente a la femenina, en números reales son 1.086.701 varones contra 592.836 damas.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, para finales de 2016 el desempleo en hombres fue del 6,9% y en mujeres del 13,8%. La población ocupada en un empleo informal fue de 923.000 personas, de las cuales 577.000 eran hombres y 346.000 mujeres.
Veamos más cifras. El más reciente Informe Estado de la Nación muestra el reto que enfrentan las féminas en el mercado laboral y explica que una mujer de 15 a 24 años tiene 4,9 veces más probabilidad de estar desempleada que un hombre adulto e incluso las mujeres de 25 a 35 años tienen 3,1 veces más probabilidad de no tener trabajo.
Apenas 4 de cada 10 mujeres están ocupadas actualmente y se indica que pese a superar a los caballeros en educación universitaria, el desempleo es latente, dando cabida a la desigualdad.
Qué paradójico porque hoy más instrumentos jurídicos garantizan la igualdad y paridad en temas trascendentales como economía y política, pero pese a haber el país escalado algunos puestos del ranking, aún falta trabajo por hacer.
Para lograr espacios de participación se necesitó una normativa que estableciera el tema de las cuotas, siendo esto un éxito, pero hoy en el siglo XXI más parece un clamor de piedad que una oportunidad alcanzada con esfuerzo.
Ahora hasta en materia electoral se han logrado modificaciones, pero ello no indica que estemos en vías de alcanzar la paridad en mediano o corto plazo. Esta administración trajo consigo una disminución en los puestos parlamentarios y se espera que para los próximos comicios se logren más curules.
Un estudio del Incae refuerza este punto, casi un 40% en la brecha de género se registra en la parte económica y más del 70% en la política.
Hay más datos relevantes en el informe. Islandia sigue en el primer lugar del ranking. En el segundo está Noruega, seguido de Finlandia, Suecia y Ruanda, pero cabe destacar que pese a los esfuerzos ninguno logró cerrar la famosa brecha; es decir, sigue existiendo algún porcentaje de desventaja femenina.
Pero el Foro hizo un descubrimiento que merece ser mencionado y destacado: en el sexto puesto de este estudio se ubica nuestro vecino del norte. Nicaragua logró meterse entre los países más desarrollados en la materia y demostrar que el cambio en las políticas públicas lleva a buenos resultados.
El documento indica que “Nicaragua, por ejemplo, consolida su posición como líder en paridad de género en América Latina y el Caribe, gracias a su sólido desempeño en las brechas de la salud, educación y política”.