
Desde hoy miles de costarricenses comienzan su periodo de vacaciones de fin y principio de año. Muchas de las instituciones públicas cerraron sus puertas este viernes mientras la empresa privada sigue trabajando, pero con recesos para festejar la Navidad y el fin de año. La fiesta comienza en su máximo esplendor.
En estos días es una “locura” andar en la calle, las playas están abarrotadas, los centros comerciales atestados y la plata circula por todas partes.
En esta época del año todo parece ser alegría, algarabía y desborde emocional, sin embargo, estos sentimientos deben controlarse, pues podrían desembocar en dolores de cabeza y problemas.
No deje que la temporada lo absorba. Aproveche los días de descanso para compartir con la familia de forma responsable y comedida.
No se trata de ser pesimista, pero la historia demuestra que las fiestas decembrinas terminan con gente endeudada hasta el tope y, más grave aún, con saldos lamentables por la conducción temeraria y bajo los efectos del licor
La cifra de personas involucradas en accidentes de tránsito se dispara junto con los alegres villancicos, la pierna de cerdo y el rompope. La velocidad en carretera, aunada a la conducción irresponsable, es una combinación mortal que cada año le roba la paz a cientos de hogares costarricenses.
Solo este año los cuerpos de socorro han atendido a más de 1.000 pacientes en la escena del suceso, de esa cantidad más de 300 fallecieron.
Las estadísticas varían poco entre año y año, se espera que el cierre del 2015 no traiga más dolor a las familias ticas, por el contrario, que sea de paz, amor y tranquilidad.
El consumo de licor aumenta en este periodo, los supermercados, pulperías y licoreras dan fe de los impulsos de sus clientes. Este es el origen principal de los accidentes de tránsito, de hecho es la causal primera de muertes violentas en Costa Rica.
En pocas palabras, la ingesta de licor y la conducción son la piedra en el zapato de las autoridades. No es para menos, pues pese a las altas multas contenidas en la Ley de Tránsito y la estricta vigilancia que ejerce la policía en carretera hay conductores cuyo lema parece ser la imprudencia.
Señores y señoras, tomarse una copita para celebrar no está mal, lo incorrecto es pasarse de la línea y exponerse.
Si se va a enfiestar, no maneje. Recuerde que en la calle hay niños, madres, padres, abuelos y hermanos que no merecen ser víctimas de la irresponsabilidad ajena.
Cuide la vida, respete a los demás y sobre todo respétese usted mismo.
Tomar y estar tras el volante es una sentencia de muerte. No sea uno más de la lista negra. No acabe presa de una inconsciencia y el desafuero.
Trate de no pisar el acelerador más de la cuenta, el exceso de confianza cobra facturas bastante altas. Ya sabe es mejor llegar tarde que nunca. Correr en carretera no es garantía de que su destino esté cerca.
La Navidad es una época para celebrar y reflexionar, no pierda tiempo en banalidades; entienda que pasarse de tragos y creerse piloto de Fórmula Uno es solo un espejismo del alcohol, pronto pasará.
Así que a disfrutar de estas vacaciones, DIARIO EXTRA les desea una Feliz Navidad en compañía de sus seres queridos, que la prosperidad esté en sus hogares y la paz en cada corazón.
¡Qué la dicha colme sus vidas y el 2016 sea bienaventurado!