
Entre 57 mil y 91 mil estudiantes están fuera del sistema educativo. Así lo advirtió la presidenta de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE), Vivian Chaves, durante una audiencia en la Comisión Especial de Educación de la Asamblea Legislativa.
La dirigente alertó sobre la alarmante exclusión educativa que enfrenta el país, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y del Ministerio de Educación Pública (MEP).
Durante su comparecencia, Chaves urgió a los diputados a tomar medidas legislativas para rescatar a esta población joven.
“No podemos cerrar los ojos ante una realidad tan cruda. Hay miles de niños y jóvenes que el sistema perdió, y estamos fallando como sociedad si no actuamos ya para rescatarlos”, manifestó.
La dirigente sindical detalló que las cifras provienen de una proyección demográfica que compara la matrícula estudiantil real con la cantidad estimada de población en edad escolar.
Ante ese panorama, APSE propuso fortalecer programas como los colegios nocturnos, las modalidades flexibles, la educación abierta y otras alternativas que permitan reinsertar a esta población al sistema educativo.
“No podemos seguir copiando el modelo diurno y simplemente trasladarlo a la noche. Hay estudiantes que trabajan, que son padres o madres, que necesitan otra lógica, otro acompañamiento, otra flexibilidad”, explicó Chaves.
Junto a ella estuvo Ricardo Vindas, economista y asesor técnico del sindicato, quien advirtió que la deserción también es reflejo del deterioro sostenido en la inversión educativa.
“La relación entre estudiantes que ingresan a sétimo año y los que finalizan undécimo es de dos a uno. Solo la mitad de los jóvenes logra concluir sus estudios en el sistema regular. Eso nos dice mucho de lo que está fallando”, expresó Vindas.
Un informe de la Universidad Nacional (UNA) publicado en 2024 reveló una grave crisis en el sistema de educación secundaria en Costa Rica, que requiere una intervención inmediata para evitar mayores desigualdades y garantizar el futuro académico de miles de estudiantes.
El Informe de Auditoría sobre la Eficiencia y Eficacia del Servicio de Educación Secundaria Académica Diurna 2024 presenta una caída en las tasas de aprobación de los estudiantes: pasó del 75,5%, en 2021, al 71,5%, en 2023.
Este descenso refleja deficiencias estructurales que han sido ignoradas por años y que afectan directamente la calidad de la educación secundaria.