
Los costarricenses comprometen un 38% de sus ingresos al pago de deudas. Esta cifra es inferior a la que se presentaba en 2020 que llegaba al 52%. Así lo afirma, la Encuesta Nacional de Endeudamiento realizada por la Oficina del Consumidor Financiero.
No obstante, entre ambas encuestas se presenta un cambio sustancial en el grupo de quienes destinan entre el 10% y el 33%. Para el estudio del 2020, este grupo cubría 46% de la población, en contraste con la presente encuesta, en que se encuentra solo el 19%. Todo apunta a que este grupo se partió en dos. Una parte de la gente mejoró su nivel de endeudamiento, pero otra parte pasó a una categoría de mayor compromiso de sus ingresos. De hecho, el grupo de 10% o menos creció desde 11% en 2020 a 28% en 2023, lo que apunta a una situación más holgada. Pero el grupo de 33% a 37,5% aumentó su importancia de 5% a 28% en el nuevo estudio.
El estudio se aplicó entre septiembre y octubre del 2023 a 1200 personas entre 18 y 65 años de edad, de todo nivel socioeconómico, con y sin deudas, a nivel nacional y respetando las cuotas estadísticas del país en términos de sexo, edad, condición de actividad, ingreso subjetivo y si reside en el Gran Área Metropolitana o fuera de ella. El margen de error del estudio es del 2,8% y según proyecciones de población de 2022, cubre 3.3 millones de personas.
Ticos acuden más al endeudamiento
Otro de los datos que encontró el informe es que el 90% de los costarricenses se encuentran pagando una deuda en estos momentos con bancos, cooperativas, mutuales, asociaciones, tiendas comerciales o prestamistas. Este 90% es superior al 80% que se presentaba en el 2020.
“El objetivo es medir el endeudamiento en la postpandemia y en alguna medida poder compararlo con los hallazgos de la encuesta del 2020. Los resultados brindan una idea de cómo está la realidad de esta dimensión financiera de los ciudadanos, a quién le deben, el compromiso de sus ingresos para honrarlas y algunos hábitos personales que determinan su situación. Esto crea las condiciones para orientar y definir políticas que fomenten la educación financiera y el abordaje general de endeudamiento en el país”, manifestó Danilo Montero, director general de la OCF.
El estudio también confirma que existe una serie de factores que pueden perjudicar la salud crediticia de los costarricenses. Una de ellas puede ser el alto nivel de las tasas de interés.
“El aumento drástico de las tasas de interés durante 2022 por parte del BCCR, para combatir la inflación, hizo que el costo de la deuda de muchos costarricenses se elevara de manera sustancial, sobre todo en las hipotecas para vivienda al estar vinculada a la Tasa Básica Pasiva”, explicó Montero.