9 de cada 10 ticos dicen ser “extremadamente felices”

Pese a la creciente preocupación de los hogares costarricenses por la situación económica del país, el alto desempleo y el costo de vida, el estado de ánimo de cada ciudadano sigue siendo positivo. De acuerdo con la más reciente encuesta de Borge y Asociados, que entrevistó de forma aleatoria en todo el territorio nacional a […]

Hallan hombre sin vida en la calle. Foto: corresponsal Mariluz Rojas.

Pese a la creciente preocupación de los hogares costarricenses por la situación económica del país, el alto desempleo y el costo de vida, el estado de ánimo de cada ciudadano sigue siendo positivo.

De acuerdo con la más reciente encuesta de Borge y Asociados, que entrevistó de forma aleatoria en todo el territorio nacional a 378 personas entre el 1 y el 7 de setiembre, casi 9 de cada 10 consultados dijeron sentirse “extremadamente felices, muy felices o algo felices”.

Específicamente ante la pregunta “Tomando todo en cuenta en su vida, ¿qué tan feliz es usted?”, solo un 2,9% aseguró sentirse “extremadamente infeliz, muy infeliz o algo infeliz” y casi 1 de cada 10 dijo estar “ni feliz, ni infeliz”.

Al curioso dato se suma que el 76,4% de los entrevistados indicó que su estado de salud era excelente o muy bueno. A este dato se añade que solo el 10,3% dijo sentirse pésimo y el 13,3% regular.

La consulta que se empleó para dar con este último resultado fue “¿Cómo describiría su estado de salud en el último mes?”.

 

MIELES DE GARANTÍAS SOCIALES

 

Para el reconocido politólogo Francisco Barahona, si bien para analizar los detalles expuestos en el estudio se requiere una revisión detallada del universo muestral y de la metodología aplicada, a modo general es evidente que los costarricenses aún se encuentran en una especie de limbo que les permite vivir medianamente bien.

De acuerdo con el experto, lo anterior es el resultado de que, pese al detrimento del Estado, las mieles de las garantías sociales como el acceso a la educación pública o la salud ayudan a atenuar muchas adversidades que enfrentan las familias.

A eso se suma el hecho de que el cuestionario se aplicara al inicio de setiembre va íntimamente ligado al sentimiento de fervor patrio, que genera cierto positivismo.

“Si esa encuesta se hiciera en diciembre o febrero del año que viene, cuando ya las consecuencias del paquete fiscal van a estar muy claras, especialmente para la clase media, para tanta gente que antes no tributaba, sino que ahora se ha convertido como en oficiales del Ministerio de Hacienda, que tienen que hacer declaraciones cada mes, aunado a la dificultad de obtener trabajo, el tema de la inseguridad, la delincuencia, ese ambiente negativo, todo esto tiene que ver con una especie de divorcio de contradicción en lo que es la creencia sociológica de que aún vivimos bien y que la procesión va cada vez divorciándose más de esa herencia histórica”, explicó.

Barahona agregó: “Va a llegar un momento en donde esas dos curvas de nivel de esas encuestas se van a cruzar, entonces ahí la situación va a ser más delicada. Es decir, en el momento que la mayoría de hogares costarricenses sienta la crisis profunda para comprar medicinas, alimentos, que no pueda llevar a sus hijos al colegio por razones económicas, ahí es donde la situación se va a emparejar con la decepción política, que es lo que por el otro lado se mide no solo en esta encuesta, sino en otros estudios, como por ejemplo el del Centro de Investigación en Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica”.

Cabe mencionar que el sondeo de Borge y Asociados tiene un índice de confianza del 95% y un error muestral del +-5%.