
De aprobarse la iniciativa denominada Proyecto de Ley de Cinematografía y Audiovisual, bajo el expediente 20.661 que se tramita en la Asamblea Legislativa, se traducirá en un aumento en las tarifas mensuales que pagan alrededor de 883.000 suscriptores, en el servicio de televisión paga.
Esta involucra varias categorías, a saber: televisión por cable, satélite y plataformas digitales como Netflix y Amazon prime, entre otros que difunden contenidos.
Así lo alerta la Cámara de Infocomunicación y Tecnología (Infocom), pues en el proyecto de ley se incluye un nuevo impuesto de 1,5% que se aplicará a los usuarios de estos servicios y el monto generado será destinado a financiar producciones de cine nacional y las remodelaciones al Teatro Nacional.
Además de la televisión por suscripción, pagarían ese 1,5% adicional los amantes del cine y del teatro.
Según el artículo 30 del proyecto de ley en cuestión: “Se establece un impuesto especial sobre el consumo del servicio de puesta a disposición, por internet u otras plataformas digitales, sin cesión definitiva, de películas, series, documentales y demás contenidos de video de entretenimiento, en formato digital, a cambio del pago de un precio, incluyendo, pero no limitados a los servicios de televisión por cable, televisión satelital, de pago por visión y cualesquiera otros servicios similares de televisión por suscripción”.
En este sentido, la iniciativa agrega que “la base imponible corresponde al monto total del precio pagado por el servicio de puesta a disposición de contenidos audiovisuales, una vez descontado el impuesto al valor agregado. El tipo impositivo que se aplicará sobre la base imponible es del uno y medio por ciento (1,5%)”.
La iniciativa de ley fue dictaminada de forma positiva por los diputados de la Comisión de Tecnología y Educación y lo siguiente es su paso por el plenario legislativo, donde los diputados tendrán dos días para presentar enmiendas.
Vanessa Castro, presidenta de Infocom, sostuvo que en el proceso de discusión del proyecto de ley, no se tomó en cuenta a las organizaciones de proveedores ni de consumidores, a fin de conocer el impacto que este nuevo impuesto tendrá para los consumidores.
“Consideramos que el país está atravesando un momento difícil, con una comprobada contracción económica. Los costarricenses aún están asimilando la aplicación del Impuesto al Valor Agregado; y no es momento para establecer un nuevo impuesto que, a fin de cuentas, se traducirá en un aumento el recibo mensual que pagan los consumidores”, reafirmó Castro.
Castro recordó que el nuevo impuesto de la tasa sumaría a otros tributos que en la actualidad pagan los usuarios de servicios de telecomunicaciones, como el 13% de IVA, un 0,75% que va al Sistema de Emergencias 9-1-1; así como la contribución del 1% destinada a la benemérita Cruz Roja sobre los servicios de telefonía móvil.
Luis Carlos Monge, coordinador de comunicación corporativa de Telecable, comentó que dentro de las preocupaciones que tienen es que no existan criterios técnicos para demostrar por qué se fijó ese monto y cuál será su impacto real, al tiempo que cuestionó que no se dio un acercamiento en el que se les explicara las razones por las cuales los clientes deben financiar dicho impuesto.
“No se trata de no apoyar ni fomentar la producción audiovisual nacional, si no de hacerlo a través de los canales adecuados, sin perjudicar a la población costarricense, que, en última instancia, será la que pague por consumir dichas producciones”, enfatizó Monge.
Al respecto, José Gutiérrez, gerente de regulación y comunicación de Cabletica, señaló que tanto los usuarios como la propia industria de telecomunicaciones resentirían la aplicación de más impuestos en un momento donde la economía del país enfrenta la aplicación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.
De acuerdo con Gutiérrez, en los paquetes básicos el alza rondará entre los ¢200 y ¢400.
A su criterio, el Ministerio de Hacienda ha sido incapaz de recaudar impuestos como el IVA a plataformas como Netflix.
“El proyecto trata de lograr ingresos de servicios digitales transfronterizos como Netflix, pero dada la complejidad de lograrlo, termina gravando únicamente los servicios que son entregados y facturados en nuestro país”, reiteró Gutiérrez.