7 muertes en incendio siguen en el limbo

Al ser las 4 a.m. del sábado 13 de abril de 2019 un incendió sorprendió a 15 personas que dormían en una cuartería en La Carpio de La Uruca, San José. Las llamas se propagaron tan rápido que solo ocho pudieron salvarse, mientras que los otros siete murieron calcinados. Este lunes se cumplió un año […]

Al ser las 4 a.m. del sábado 13 de abril de 2019 un incendió sorprendió a 15 personas que dormían en una cuartería en La Carpio de La Uruca, San José. Las llamas se propagaron tan rápido que solo ocho pudieron salvarse, mientras que los otros siete murieron calcinados.

Este lunes se cumplió un año de esta tragedia y las familias afectadas todavía luchan por recuperarse, no solo en lo económico, sino también en lo emocional, pues aún esa pesadilla los persigue.

En el inmueble residían 15 personas, los ocho que se salvaron de las llamas lo lograron a través de un hueco que hicieron en una pared trasera, pero el resto, entre ellos dos niños, no pudieron salir a tiempo pese al esfuerzo hecho por los vecinos y Cuerpo de Bomberos quienes intentaron abrir el portón frontal, único ingreso a la propiedad.

Segun las pesquisas hechas en ese momento por la Unidad de Investigación del Cuerpo de Bomberos, el punto de origen del incendio fue la cochera que estaba en la entrada, aparentemente, debido a una bomba molotov que se encontró en esta área de la propiedad.

Sin embargo, a la fecha el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) no ha logrado esclarecer lo sucedido, pese a conocerse de previo que el fuego pudo ser provocado.

Consultado al respecto, David Corrales, jefe de la Sección de Homicidios del OIJ, aseguró que las labores en torno al incendio todavía continúan por lo que no pueden revelar mayores detalles.

“En relación con este caso, les puedo indicar que actualmente se encuentra aún bajo investigación, de momento está abierto y nos mantenemos realizando diligencias policiales tendientes a esclarecer este evento”, comentó.

 

MUCHOS CAMBIOS

 

Zulay Valverde Montero, líder comunal y coordinadora del Comité de Emergencia, aseguró que estos 12 meses han sido los más difíciles para los daminificados pues pese a las ayudas recibidas todavía no logran recuperarse.

“Para estas personas no ha sido nada fácil, la situación en la comunidad ya es difícil para muchos de ellos primero que todo por haber pasado por esta tragedia y más para aquellos que perdieron a sus seres queridos”, dijo.

De acuerdo con la lugareña, tras el mortal siniestro varios afectados se quedaron viviendo en la zona, pero los demás decidieron continuar con su vida en otros puntos de la capital.

Tal como se observa en la fotografía, el terreno donde hace un año estaba la cuartearía ahora tiene otra presentación. Según explicó Valverde, meses después del trágico hecho y tras la limpieza de los escombros, la propiedad fue vendida a una asociación que ahora la utiliza como parqueo.

Aunque por fuera la estructura luce casi irreconocible, en su interior todavía se observan rastros del voraz incendio.

Este lunes DIARIO EXTRA visitó el lugar y aunque se llamó en reiteradas ocasiones nadie nos atendió, lo único que se observó fue una vagoneta blanca con la placa C123889, que pertenece a Asociación Consejo de Vecinos de La Carpio.

 

SIN RECUPERARSE

 

Ana Raquel Reyes Hernández, es una de las afectadas que decidió conversar con El Periódico del Pueblo. Según contó, ella y su hijo de 3 años lograron salvarse porque pasaron la noche en otra casa. Aunque ahora agradece seguir con vida reconoció que empezar de cero fue muy doloroso.

“No ha sido facil, no he vuelto a la normalidad, han ocurrido muchas cosas desde que pasó la tragedia. Ya tenía mis cosas ahí y ese día decidí quedarme en otra casa donde estaba con mi hijo para irnos al día siguiente, pero en la madrugada me tocaron la puerta para decirme que todas mis cosas se estaban quemando, corrí y confirmé la triste verdad”, expresó.

Por su parte, Ricardo Díaz Gamboa, recordó que durante 18 años trabajó haciendo muebles con “don Orlando” dueño de la cuartería que también murió a causa de las llamas.

“Hoy (lunes) me levanté a las 3 a.m. e hice una oración porque sabía que se cumplía un año, me duele mucho, él para mi era todo, me ayudaba con trabajo y así podía ver por mi familia. Luego de su muerte mi familia y yo hasta aguantamos hambre”, agregó.

Por otra parte, en el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) aseguraron que tras la tragedia se atendió a los damnificados mediante el subsidio de emergencias con una inversión cercana a los ¢10 millones distribuidos en reposición de enseres básicos y el pago de alquiler temporal.