
Un total de 7 jefes policiales no pasaron “la prueba del detector de mentiras”, según confirmó la presidenta Laura Fernández.
Fernández indicó que debido a esto los funcionarios policiales fueron removidos de sus cargos.
“Adicionalmente, instruí una investigación preliminar que se conducirá desde mi despacho”, dijo Fernández.
La mandataria indicó que las pruebas se hicieron bajo la supervisión de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS).
“Se les hicieron preguntas sobre crimen organizado y si habían recibido beneficios por su función”, agregó.