7 de cada 10 homicidios fueron por ajustes de cuentas

OIJ contabilizó 873 asesinatos dolosos en 2025

El Organismo de Investigación Judicial profundizó en el análisis de los homicidios registrados durante el 2025 y confirmó que la violencia letal del país se explicó, en su mayoría, por ajustes de cuentas asociados al narcotráfico, ejecutados principalmente con armas de fuego. 

Así lo expuso su director, Michael Soto, al detallar los métodos, móviles y patrones detrás de los crímenes.

Costa Rica cerró el año con 873 homicidios, apenas tres menos que en 2024, una variación estadísticamente no significativa. El promedio diario se mantuvo en 2,4 asesinatos, lo que confirma una estabilización en niveles históricamente altos.

El 78% de los homicidios se cometió con armas de fuego, una proporción que se mantiene constante en los últimos años. Pistolas calibre 9 milímetros siguen siendo las más utilizadas, pero el OIJ alertó por el creciente decomiso de armas de alto poder, incluidos fusiles de asalto, diseñados originalmente para uso militar y hoy presentes en estructuras criminales locales.

El uso de armas blancas, así como de objetos contundentes o métodos de asfixia mecánica, representó un porcentaje menor, aunque mostró leves incrementos en comparación con años anteriores.

Ajustes de cuentas y narcomenudeo

Según la clasificación del OIJ, cerca del 70% de los homicidios respondió a ajustes de cuentas, principalmente vinculados a la disputa por territorios de venta de drogas. 

Riñas, discusiones y conflictos personales ocuparon el segundo lugar entre los móviles, mientras que los casos relacionados con violencia doméstica registraron un aumento sostenido, aunque siguen siendo minoritarios frente al peso del crimen organizado.

Michael Soto

Director del OIJ

“La policía la medicina para el síndrome, pero no cura la enfermedad. La policía hace contención criminal, pero la cura es la prevención en todos los sentidos, no es prevención de presencia policial, es prevención en trabajar con la niñez, con la adolescencia y también el desarrollo humano, cultura, deporte, economía, educación”.

Soto explicó que el narcomenudeo continúa siendo el principal detonante de la violencia letal, al generar disputas locales de alto impacto en comunidades específicas.