
Los vecinos de Barranca, El Roble y Chacarita de Puntarenas no tiene agua en sus casas desde el pasado martes, debido a que el río Barranca resultó contaminado con aceite, justamente del cual el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) hace la toma de agua para estas comunidades.
Específicamente el derrame de aceite fue provocado por un tercero, aguas arriba de la captación del AyA, situación que pudo haber puesto en peligro a la población que se abastece de dicho afluente.
“De inmediato se detuvo la operación de la planta potabilizadora y se realizaron los cierres de válvulas para garantizar que las tuberías de distribución y los tanques de almacenamiento no se contaminaran”, explicó Natalie Montiel, subgerente de Sistemas Periféricos de AyA.
Al quitar el agua a esta población como medida paliativa, las autoridades habilitaron tomas de agua potable en el plantel de la institución en El Roble, el cual da el líquido durante todo el día, a lo que se suman 14 cisternas que recorren las zonas supliendo de agua a quienes se acercan.
Sin embargo la situación es muy complicada ya que son muchas personas que buscan con sus envases obtener el preciado líquido para llevarlo a sus casas y poder subsanar sus necesidades.
MOLESTIA
Y esta es justamente la molestia de las personas que expresan mediante diversos medios, ya que primero la incomodidad de no tener agua en sus viviendas y luego aseguran que los cisterna no están llegando.
“Eso carros son los que menos llegan a repartir, al menos yo vivo en bulevar y tuvimos que ir hasta Puntarenas donde unas amistades a que nos regalaran agua para bañarlos y cocinar y poder bañar a mi bebé debieran tomar en cuenta eso los niños adultos mayores y personas enfermas”, señaló Ada Jiménez en Facebook.
En este mismo sentido, Yerry Navarro indicó “el Facebook aguanta lo que le pongan, en el 20 de noviembre, brillan el famoso camión cisterna por su ausencia”.
Y en los lugares que llegan o los que se movilizan hasta el plantel del Roble deben hacer filas incluso por más de una hora y muchos tras esperar les dicen que ya se acabó, por lo que se quedan sin tener el preciado líquido.
LIMPIEZA
Mientras tanto, en el sector donde se dio el derrame, con apoyo de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) se desarrollaron trabajos de limpieza en el río.
Precisamente, ya para este miércoles por la mañana las operaciones habían concluido, de manera se volvió a realizar pruebas por parte del Laboratorio Nacional de Aguas, dependencia adscrita al AyA, para asegurar la calidad del líquido, será hasta que la institución tenga total seguridad de dicho aspecto cuando se restablecerá el suministro.
Respecto al tanque de almacenamiento y las tuberías de la institución que captan el agua, confirmaron que no se vieron afectados por la contaminación, es decir, se descarta que el agua que llegó a los hogares o la que vaya a llegar tenga presencia de aceite.
RESPONSABLES
El AyA interpuso una denuncia ante la Fiscalía de Puntarenas y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) por la contaminación que se presentó en el río Barranca, en la Perla del Pacífico.
Por su parte, los vecinos de Puntarenas mediante redes sociales comenzaron a señalar a la empresa Pedregal como la responsable de lo que había ocurrido, pero esta versión fue desmentida.
Precisamente, William Brenes, geólogo de la empresa Productos Canteros Marítimos (Procamar), indicó que su representada tiene permisos para la extracción de piedra del río Barranca, sin embargo, le alquilan a Pedregal la maquinaria con la que hacen dicha labor.
“Lo que sucedió es que se estaba trabajando en el río y se reventó una manguera de una excavadora y pringó un poco de aceite hidráulico al río y entonces se activaron los protocolos del AyA”, detalló Brenes.
Según mencionó, la cantidad de aceite que cayó fue muy poca y desde la compañía han estado colaborando en la limpieza del río y colaborando con las autoridades para subsanar el accidente, del que destaca que es la primera vez que sucede en el tiempo que tienen de operar en dicha zona.
Ahora todo quedará en manos de las autoridades judiciales que este mismo miércoles llegaron al lugar para iniciar con las investigaciones.