41 años del atentado de La Penca

3 ticos murieron y 25 resultaron heridos

Este 30 de mayo se conmemoran 41 años del atentado en La Penca, uno de los episodios más trágicos para la prensa centroamericana, ocurrido durante una conferencia convocada por el guerrillero y político Edén Pastora. El acto tuvo lugar en una choza construida sobre pilotes a orillas del río San Juan, donde Pastora pretendía exponer su postura contra el régimen sandinista. Sin embargo, según las investigaciones, un supuesto periodista danés en realidad un agente encubierto habría introducido una bomba escondida dentro de una cámara fotográfica falsa. El artefacto explotó durante la rueda de prensa improvisada, causando la muerte de tres comunicadores costarricenses y dejando más de 25 personas heridas.

Edgar Fonseca, quien en aquel entonces cubría el conflicto armado para el periódico La Nación, revivió los hechos que marcaron su existencia. 

Contó que el lunes 29 de mayo de 1984 fueron convocados a la actividad, y al día siguiente partieron hacia Ciudad Quesada.

“La conferencia estaba prevista para el 31 de mayo, pero en la noche del 30, asistentes de Pastora nos informaron que el comandante nos recibiría de inmediato”, recordó Fonseca.

El reportero relató momentos desgarradores: “Vi compañeros sin vida, otros agonizando. Recuerdo a Nelson Murillo, que cayó a mi lado, atragantándose con una esquirla en la garganta. Me pedía que se la sacara, pero estaba incrustada”.

Un crimen sin resolver

Antonio Venegas, fotoperiodista y también sobreviviente, denunció que, a pesar de haber sido declarado crimen de lesa humanidad, el atentado nunca fue esclarecido ni juzgado.

“Seguimos exigiendo justicia. Nunca han hecho nada. Los que sobrevivimos nos estamos muriendo y el caso se está olvidando, como si no tuviera importancia”, expresó con tristeza.

Edgar Fonseca

Periodista

“La Penca fue un riesgo y un peligro propio del ejercicio periodístico en aquel momento; los peligros y riesgos de hoy no son menos gravosos”.

Antonio Venegas

Fotógrafo

“Fueron momentos muy difíciles. Le doy gracias a Dios que estoy vivo, porque fue una tragedia lo que ocurrió”.