
Más de 212 millones de pasajeros dejaron de utilizar el autobús en Costa Rica entre 2019 y 2025, una caída cercana al 39% que evidencia el fuerte impacto que sufrió el transporte público tras la pandemia y los cambios en los hábitos de movilización de los usuarios.
Los datos muestran que en 2019 el sistema movilizó 550.367.066 pasajeros, mientras que para 2025 la cifra bajó a 337.408.271 usuarios. La reducción equivale a que 4 de cada 10 personas dejaron de viajar en bus durante ese periodo. Además, los ingresos del sector disminuyeron en más de ¢64.227 millones.
Desde la Cámara Nacional de Autobuses (Canabus), Bernal Rodríguez aseguró que la reducción sigue afectando seriamente la sostenibilidad del transporte público.
“La demanda de pasajeros del sistema de transporte público después de la pandemia se ha disminuido, es decir, entre un 30% y un 50% de la demanda se ha perdido en diversas rutas del sistema de transporte”, afirmó.
Rodríguez explicó que el impacto no se limita únicamente a una disminución temporal de usuarios, sino a transformaciones permanentes en distintos grupos de la población y en las dinámicas laborales.
“Tenemos evidencias de que la cantidad de personas ha disminuido en distintos grupos sociales que utilizaban el servicio anteriormente. En el caso de las mujeres, hay una menor participación en el mercado laboral tras la pandemia, lo que ha reducido su uso del transporte público. También se observa una menor inserción de personas adultas en el mercado de trabajo, así como de jóvenes”, señaló.
El empresario sostuvo que el sistema de transporte enfrenta ahora un cambio estructural que obliga a replantear la manera en que se financia y se sostiene el servicio.
“Todos estos grupos poblacionales, al verse afectados en el mercado laboral, generan un cambio estructural en el sistema. Esto nos lleva a pensar que, si se necesita un sistema de transporte, también se debe definir la forma de hacerlo sostenible, no solo desde la demanda”, manifestó.
Rodríguez añadió que el gobierno deberá analizar nuevas herramientas económicas y financieras para evitar un mayor deterioro del sistema de autobuses, debido a que la operación depende en gran medida de la cantidad de pasajeros diarios.
“Deberíamos pensar en otros instrumentos económicos y financieros que permitan la sostenibilidad del sistema de transporte como un todo”, agregó.
Como parte de estas medidas, diversas agrupaciones autobuseras han realizado espacios de trabajo con diputados del período 2026–2030, con el objetivo de dinamizar el sector transporte en el país.
Bernal Rodríguez
Presidente Canabus
“Esto ha acontecido porque la pandemia no solo afectó la forma en la que las personas se movilizan, sino también ha cambiado estructuralmente el mercado de trabajo. Tenemos evidencias ya de que la cantidad de personas ha sido menor en diferentes grupos sociales, mismas que utilizaban el servicio antes”.

