
Un total de 22 mil personas fueron atendidas por la Oficina de Atención y Protección a la Víctima del Delito (OAPVD) durante el 2025.
La cifra fue dada a conocer por José Peñaranda, fiscal adjunto de la Oficina, que detalló cómo funciona la protección de los testigos.
Si se analiza esta cifra, se puede asegurar que la cantidad de personas atendidas por la Oficina podría llenar, por ejemplo, el Estadio Ricardo Saprissa, que ronda esa capacidad.
Y es que los testigos pueden aportar información clave para reconstruir lo sucedido en una investigación por algún delito.
Además, en algunos casos pueden convertirse en un elemento crucial para que se logre establecer responsabilidades ante un eventual delito.
“La pregunta que hay que hacerse cuando uno es testigo o presencia un hecho delictivo, es que al final siempre van a saber que yo estuve ahí, entonces ¿de qué forma puedo participar seguro en un proceso penal?”, dijo Peñaranda.
El fiscal adjunto explicó que la tarea de la OAPVD es aportar los elementos y estrategias para que las personas puedan ayudar a combatir la impunidad.
Por otra parte, la ayuda de la Oficina le permite rehacer su vida después de ser testigo en un proceso judicial, donde incluso puede haber amenazas previas.
“Lo preocupante es que, si el medio se va apoderando de nosotros, creo que participa y gana la impunidad, hasta la violencia. Por eso nosotros definimos estrategias múltiples para las personas”, agregó.
Durante estos procesos, las personas pueden solicitar ayuda en la Fiscalía, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) o la Fuerza Pública.
Además, también existe una línea gratuita de información: 800 – 800-3000 del Poder Judicial.
Como parte de su colaboración, los testigos reciben servicios gratuitos de psicología, trabajo social, criminología y asesoría jurídica.