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El cáncer que no avisa, así se le conoce al tumor que se desarrolla en el riñón, pues el 95% de los casos se dan de forma esporádica y solo el 5% se vincula a un origen genético o hereditario.
Este comportamiento, sumado a que no muestra algún síntoma en su etapa inicial, le da el nombre de “cáncer que no avisa”, incluso sus causas se desconocen, pero es dos veces más frecuente en los hombres.
Cerca de 214 costarricenses son diagnosticados anualmente con este tipo de tumor, según se expone en las cifras de la Coalición Internacional del Cáncer de Riñón, que señalan que en el mundo 338 mil personas aproximadamente lo padecen.
FACTORES DE RIESGO
Existe una serie de factores de riesgo tales como el fumado, el cual redobla la posibilidad de desarrollarlo, la obesidad, el uso indiscriminado de analgésicos, presión arterial, exponerse a ciertos productos químicos como cadmio y asbesto, enfermedad renal que implique la diálisis, entre otras.
Mientras que a nivel hereditario las personas con un familiar en primer grado de consanguinidad que tengan cáncer de riñón también tienen mayor probabilidad de sufrirlo.
Junto a estas posibilidades hay enfermedades que pueden desencadenar el tumor, como es el caso de la enfermedad de von Hippel-Lindau y el síndrome de Cowden.
SÍNTOMAS EN ETAPA AVANZADA
De acuerdo con la Sociedad Americana contra el Cáncer, algunos tumores de riñón en fases avanzadas pueden provocar síntomas tales como sangre en la orina, dolor y una protuberancia en la espalda baja o al costado, pérdida de peso inexplicable, anemia, fiebre sin una causa aparente y que no desaparece, fatiga y falta de apetito.
“El cáncer de células renales es el más común y suele originarse en las células de la corteza del riñón, donde se desarrolla la función más importante de este órgano que es eliminar todas las toxinas del organismo para ayudar a filtrar la sangre”, explicó la doctora Eyra Medina, gerente médico de Pfizer Centroamérica y Caribe.
Los riñones ayudan a controlar la presión sanguínea y a que el cuerpo tenga suficientes glóbulos rojos, pues producen la hormona eritropoyetina.
Para prevenirlo les recomiendan a las personas, al igual que en otros tipos de tumores, que realicen ejercicio, en especial aquellos con factores de riesgo, pues pueden disminuir las probabilidades de ocurrencia.
Otros consejos que dan los especialistas son dejar de fumar, mantener un peso saludable, tener una alimentación balanceada y con alto contenido de frutas y verduras.
DIAGNÓSTICO
La mayoría de casos de cáncer de riñón se pueden dar de forma esporádica y en el 40% de los mismos aproximadamente no da ningún síntoma, el diagnóstico ocurre ante una eventualidad o cuando el tumor está en etapas avanzadas.
Esto se debe a que el cáncer no se puede ver o palpar con un examen físico, pues por lo general se ubica en un área profunda del cuerpo. Además, al no causar dolor y no existir pruebas recomendadas para la detección precoz de la enfermedad, se dificulta el diagnóstico.
TERAPIAS
Existen diferentes tratamientos para las personas con cáncer en las células renales, siendo la cirugía la principal pues permite extraer el riñón por completo o solo el tumor con el tejido que rodea al órgano.
Cuando la persona tiene únicamente un riñón se utiliza la radioterapia, de igual forma cuando la persona no está lo suficientemente saludable para someterse a una operación.
Otros tipos de tratamientos se administran vía oral o intravenosa y pueden impactar las células cancerígenas en todo el cuerpo.
Síntomas del cáncer de riñón avanzado:
• Sangre en la orina
• Dolor y una protuberancia en la espalda baja o costado
• Pérdida de peso inexplicable
• Anemia
• Fiebre sin alguna causa y que no desaparece
• Fatiga
• Falta de apetito