203 jugadores quedarían desempleados

La situación del país respecto al nuevo coronavirus no muestra mejoría, cada día se reportan más casos positivos y las autoridades nacionales extreman medidas, lo que deja muchas preguntas, entre ellas ¿qué pasará con el campeonato nacional de fútbol? En otros países ya tomaron la decisión de ponerle punto final al certamen y dejarlo donde […]

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La situación del país respecto al nuevo coronavirus no muestra mejoría, cada día se reportan más casos positivos y las autoridades nacionales extreman medidas, lo que deja muchas preguntas, entre ellas ¿qué pasará con el campeonato nacional de fútbol?

En otros países ya tomaron la decisión de ponerle punto final al certamen y dejarlo donde quedó. Esa es una opción de la que se habla en Costa Rica, sin embargo no tiene mayor repercusión entre los organizadores del torneo y la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefutbol).

“No quisiera usar la palabra desierto. Los clubes han dado un claro mensaje y la Federación de que queremos llevar esto hasta donde sea para terminar el campeonato.

Así se lo hemos externado a Concacaf y hay una satisfacción muy grande de parte de Concacaf con las federaciones que nos estamos dando el chance y la oportunidad de terminar”, comentó Rodolfo Villalobos, presidente de la Fedefutbol.

Explicó que sin duda existe la posibilidad de poner un alto definitivo a la competición, pero eso significaría dejar desempleados a la mayoría de los jugadores de la máxima categoría, sin contar a integrantes de cuerpo técnico y demás personal de los clubes.

“Había un camino muy corto, que era dar por finalizado el torneo, pero eso dejaba prácticamente al 67% de los jugadores de primera división sin contrato, finalizaban su ligamen y dejaban tres meses a todas sus familias sin ingresos. No se escogió el camino más corto”, apuntó.

En la categoría de honor hay 304 futbolistas inscritos, de los cuales 35 son extranjeros. En caso de finalizar el certamen ya, 203 jugadores quedarían desempleados, según la Fedefutbol.

 

OTRAS RAZONES

 

Villalobos explicó que tomar este tipo de decisiones no es nada sencillo porque existen compromisos locales e internacionales que no se pueden dejar por la libre, ya que podrían generar un desorden lamentable.

“En lo primero que se pensó fue en proteger a ese 67% de futbolistas que se quedarían sin trabajo, pero también está la parte competitiva. Pensamos en los patrocinadores, que a pesar de que habrá ajustes estarán con nosotros. 

Hay que nombrar un campeón, hay que ir a competiciones internacionales, tiene que haber un descenso, un ascenso, están las ligas aficionadas. Hay muchos aspectos que nos hacen manejar esto de manera responsable para hacerle frente a esta crisis”, manifestó.

El jerarca indicó que no paran de trabajar en busca de lograr los mejores acuerdos, por ejemplo el de detener el campeonato. De igual manera resaltó el tema del salario mínimo de ¢500.000 para los jugadores. 

Recalcó que se trata de una medida solidaria y con un alto contenido humano. Esta consiste en que los futbolistas con salarios iguales o menores a ¢500.000 sigan recibiendo el monto habitual, mientras los que ganan más de eso tendrán ¢500.000 como base, más el 50% sobre el excedente.