2020 registra un homicidio cada 15 horas

El año 2020, pese a ser atípico y contar con la particularidad de que ante la pandemia se vio restringida la movilidad de las personas, ha sido tan violento como los anteriores, incluso registra un homicidio cada 15 horas.De seguir este comportamiento, se estaría en riesgo de superar los casos de muertes violentas por ese […]

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El año 2020, pese a ser atípico y contar con la particularidad de que ante la pandemia se vio restringida la movilidad de las personas, ha sido tan violento como los anteriores, incluso registra un homicidio cada 15 horas.
De seguir este comportamiento, se estaría en riesgo de superar los casos de muertes violentas por ese motivo en 2019, pues se está a solo 22 incidencias de alcanzar la estadística.
De acuerdo con datos judiciales, los lugares donde se producen más crímenes violentos de este tipo son San José, Limón y Puntarenas, las mismas tres provincias y en el mismo orden que el año anterior.
Del 1º de enero de 2020 al 10 de diciembre anterior, se registran 541 homicidios. Si se compara ese número con el obtenido durante el mismo periodo de 2019, se supera la cifra, pues para entonces los judiciales contabilizaron 537 casos, aunque 2019 cerró con 563 en total.
Gerardo Castaing, criminólogo experto en seguridad, explicó que a nivel personal él hace una división que no aplica el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la cual se refiere a que los asesinatos ocurren cuando una persona mata a otra a cambio de una recompensa o un bien, mientras que los homicidios involucran alguna emoción, como peleas entre parejas o familiares.
“De forma general se expresa a través de esta estadística una falta total de apreciación por la vida humana, es un desprecio total y podríamos pensar también en un deterioro social, en donde muchos ciudadanos se están dedicando al consumo de drogas y ese consumo produce un ingreso económico no conocido en el país a nivel de narcotráfico y eso hace también que se recurra a un cuido extremo de cada mercado que existe en el país, que son muchos, y se vuelven muy violentos”, externó.
El experto señaló que se está ante una situación sistémica extrema de desorden, pues los líderes narco que están en prisión siguen manejando sus organizaciones criminales y mandan a asesinar a algunas personas, es decir, aplican sentencias de muerte establecidas hace años por el narcotráfico y que socialmente no se ha tenido la capacidad de detener.
“Hay un comportamiento bilateral tanto del ciudadano bueno como de la criminalidad, hay una frase que dice que la estadística hace la normalidad, un hecho, de tanto repetirse, se vuelve normal, entonces la gente está viendo como normal cualquier situación violenta que se presente y lo más grave es que la policía preventiva también está viendo como normal todos estos hechos”, lamentó.
Y añadió: “hay una muestra común que es impactante, que es el uso de las rotativas, que son las luces de las patrullas, activadas 24 horas al día todos los días, y eso lo que hace es avisarles a los sicarios, a los ladrones, que va la Policía, y lo que hacen es esconderse y luego cometen el delito, si habláramos de hace unos 40 años podría ser que se asustaran si veían una patrulla en ese momento, ahora ya no hay respeto por la Policía”.
Castaing explicó que los policías son seres humanos y muchos, por una situación u otra, viven cerca de un cinturón de miseria donde residen narcotraficantes y sicarios, lo cual los frena en la ejecución de acciones tendientes a controlar el tráfico de drogas.