$20.000 millones

Fernando Berrocal Exministro de Seguridad Pública

El 54% de los reclamos de los oficiales son por montos menores a ¢60 mil.

El 8 de mayo, Laura Fernández se juramentará como presidenta de la República y, en el Banco Central, se contabilizan US$ 20.000 millones en reservas monetarias. Además, recibirá Costa Rica con inflación negativa de menos 1%, variables macroeconómicas equilibradas y un promedio de crecimiento del 4% del PIB en los últimos cuatro años, superior al de los otros países de la OCDE.

Sólo a modo de vieja anécdota comparativa, recuerdo por estas fechas a Carlos Manuel Castillo, hace sus años, designado futuro presidente ejecutivo del Banco Central, confirmándole al presidente electo Luis Alberto Monge (PLN) que recibiríamos el país sin un solo dólar de reserva en el Banco Central y que, su gobierno, enfrentaría una fuertísima e imparable devaluación del colón frente al dólar y un proceso inflacionario sin precedentes. Así arrancaría aquel gobierno del que fui ministro de la Presidencia. Otros tiempos y otra Costa Rica.

Hay que reconocerlo: La situación macro económica del país a mayo del 2026 es positiva para Costa Rica y eso se debe a la política económica ortodoxa del presidente Rodrigo Chávez y a la estricta política monetaria del Banco Central.   

No obstante, el último Informe Técnico del FMI, señala alertas amarillas y sugiere algunos ajustes. Con mayor razón ahora, por la guerra en el Medio Oriente, la crisis petrolera-energética y sus implicaciones en los precios internacionales. ¡Cuidado!…  No vaya a ser necesaria otra Reforma Fiscal.

Pero… paralelamente a la macroeconomía,  para una gran cantidad de costarricenses y me incluyo, la prioridad política, económica  y social fundamental  de Costa Rica, está en resolver las cuentas pendientes y acumuladas, desde hace varios gobiernos, en los temas críticos nacionales con enorme saldo negativo: inseguridad ciudadana y narcoactividad, el desastre de la educación pública, la calidad de los servicios de salud y la deuda  estatal con la CCSS, el abandono  progresivo de las  políticas sociales y asistenciales, la infraestructura vial,  así como  los temas estructurales, urgentes y pendientes  de Reforma del Estado y los  delitos de corrupción agravados por el evidente lavado del dinero del narcotráfico. Una “agenda país” para trabajar en serio.

Y…como los “cortés no quita lo valiente” y cada liderazgo debe tener su propio estilo  individual, sería también de gran envergadura política y valor técnico si, la futura presidenta, elimina el lenguaje ofensivo y “las broncas semanales” del actual mandatario y, además, nombra de urgencia en la Casa Presidencial, un  asesor y calificado abogado especialista en Derecho Constitucional y Derecho Administrativo, para que el gobierno deje de “jalarse  tortas jurídicas” y echarle la culpa a otros y al Estado Social de Derecho. 

Así doña Laura podrá construir la Ciudad Gobierno y la Marina de Limón que todos apoyamos. 

¿Y usted qué opina?