Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Cartago detuvieron a seis sospechosos de participar en el crimen de un mecánico que disfrutaba de una despedida de soltero afuera del Bar Caballo Blanco, en Cartago.
La acción policial se llevó a cabo la madrugada de este viernes, tras siete allanamientos en viviendas en Granadilla Norte de Curridabat, Tres Ríos y Aguacaliente, donde decomisaron 1 escopeta, varios teléfonos celulares, 3 armas de fuego calibre 9 (una 22 y una 38), así como pequeñas dosis de marihuana y cocaína.
Según las autoridades, los detenidos son tres menores de edad, dos de 15, presuntos líderes del grupo; uno de 16 años, una mujer de 25, mientras que el imputado es de apellidos Mora, de 24, y otro de 26 cuyo apellido no trascendió.
La víctima fue identificada por las autoridades como Gustavo Orozco Brenes, de 32 años, quien recibió tres balazos a las 2 a.m. el 13 de febrero de 2016, cuando cuatro hombres en dos motocicletas lo atacaron, provocándole la muerte en el lugar.
Tras el tiroteo, los pistoleros huyeron del sitio, sin embargo dos kilómetros después abandonaron las motos en que viajaban Fonseca, de 21 años; Coto, de 37; Ángel, de 27, quienes fueron trasladados al Hospital Max Peralta con múltiples heridas.
PLOMO MORTAL
Según los cruzrojistas, Orozco presentaba impactos en tórax, abdomen y extremidades que le quitaron la vida de forma inmediata, por eso lo declararon fallecido. Se coordinó con los agentes del OIJ para levantar el cadáver.
Una persona que estaba en el lugar el día de los hechos siguió a los asesinos y chocó una de las motocicletas a 500 metros del bar, pero los sospechosos siempre lograron darse a la fuga.
En el lugar se hallaron una gorra, un bolso y una pistola, que fueron enviados a los laboratorios forenses para recopilar huellas y otras sustancias que puedan ligar a los ahora detenidos.
Durante el alboroto dos de los sospechosos, quienes son vecinos de La Unión, fueron capturados por oficiales de la Fuerza Pública y posteriormente puestos a la orden de la fiscalía.
Orozco estaba soltero y tenía un taller mecánico en Aguacaliente de Cartago, donde vivía junto a su familia, que aún no sale del asombro por la forma en que lo mataron y ayer se mostró más tranquila con la captura de los sospechosos.