
Alrededor de 2.500 estibadores pegan el grito al cielo porque aseguran que después del 2018 se quedarán sin trabajo, ya que se les vence el contrato y ven el peligro de que no se les renueve por la entrada en funcionamiento de APM Terminals.
Los funcionarios encargados de cargar y descargar las mercancías de los barcos en Puerto Moín aducen que enviaron una carta al ministro de Trabajo, Carlos Alvarado, y a la presidenta ejecutiva de Japdeva, Ann McKinley Meza, para conformar una comisión en la cual puedan encontrar solución desde el 17 de julio.
El diputado limonense Gerardo Vargas aseguró que estaría proponiendo que la comisión se conforme con representantes de los estibadores, Japdeva, gobierno y los congresistas por la provincia de Limón.
MÁS QUE TRABAJO
Aparte de la preocupación por la pérdida de trabajo, los estibadores poseen una lista de molestias y situaciones que los aquejan y que exigen pronta actuación.
Denuncian que hay hombres que trabajan diariamente 16 horas, además que el Consejo Nacional de Salarios no ve por ellos, tampoco Aresep mete mano para regular las tarifas y no obliga a las estibas (empresas que los contratan) a cumplir.
Los funcionarios conformaron una agrupación organizada a la que llamaron Sindicato de Trabajadores, Muelleros y predios de Costa Rica.
“Este es el momento para que el gobierno de Luis Guillermo Solís forme una comisión oficial para que se siente a negociar con los estibadores de Limón. Mañana es tarde.
(…) Los estibadores quieren trabajar. Si el gobierno le dio el monopolio a la APM, también debe darle trabajo al pueblo de Limón”, dijo el congresista Vargas Varela.
DIARIO EXTRA quiso conocer la versión oficial desde el Ejecutivo, mediante el ministro de Comunicación, Mauricio Herrera.
“Japdeva es la autoridad de gobierno que atiende los temas relacionados con puertos del Caribe”, se limitó a responder Herrera.