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Más de 183 mil niños, menores a 12 años, viven en condición de pobreza, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Es decir, sus familias no pueden cubrir todas las necesidades alimentarias, de salud o educación que requieren para su desarrollo.
Además, al desglosar los datos, cerca de 90 mil infantes están en condición de pobreza extrema, profundizando aún más las carencias que inciden de forma negativa en su crecimiento.
“Esto puede afectar profundamente la salud mental de los niños en Costa Rica. No solamente por la violencia que podría ser ejercida hacia ellos, sino también por el ambiente de vulnerabilidad que genera estrés crónico, ansiedad, depresión, problemas de comportamiento y un impacto en el desarrollo cerebral y cognitivo de la población infantil”, explicó Ivannia Serrano, presidenta del Colegio de Psicólogos.
La información del INEC también señala varios desafíos pendientes debido a que una parte de la infancia en Costa Rica habita en hogares en mal estado con servicios básicos insuficientes. Incluso, un 6% de los menores entre los 5 y 12 años no asiste a una educación formal.
Para Ingrid Naranjo, psicóloga especializada en niñez, el país le ha quedado debiendo a esta población en cuanto a una política pública que asegure su desarrollo.
“Requieren que les brindemos condiciones mínimas necesarias para que su desarrollo sea óptimo y puedan cerrar esas brechas de desventaja y desigualdad. Con una adecuada gestión del Estado, de los sistemas de salud, de educación para que las condiciones, si bien no son las mejores, no tengan tanto impacto en su integralidad como sujetos”, agregó Naranjo.
Las expertas coincidieron en que tanto las políticas públicas como la sociedad debe garantizar en que la niñez pueda crecer en un entorno en el que tengan acceso a protección, cuidado, una alimentación adecuada y acceso a los sistemas de salud y educación.
Daniel González, profesional en trabajo social, sostuvo que la situación es un elemento histórico en la desigualdad del país y rescató la importancia de las iniciativas del gobierno que se enfoquen en atender a las poblaciones en vulnerabilidad.
“Hay que entender la relevancia del Estado costarricense en un rol de protector. Estamos en un momento donde la inversión en educación pública, en todos sus niveles, es la más baja en años y eso desprotege a la niñez. Esto altera no solamente lo que es el desarrollo de la población infantil en aula, sino otras actividades que suceden alrededor de los centros educativos que son protectores para los niños en una condición de pobreza o vulnerabilidad”, indicó González.
Ivannia Serrano
Presidenta Colegio de Psicólogos
“Los niños tienen derecho a vivir una vida en entornos psicosociales que les den a ellos las herramientas necesarias para poder crecer de una manera satisfactoria, libres de violencia, con seguridad alimentaria, que puedan jugar y disfrutar en su día a día”.
Ingrid Naranjo
Psicóloga
“La celebración debe conmemorar un acto de respeto para esa niñez que está en situación de mayor vulnerabilidad. Tenemos que debatir cuáles son los mínimos necesarios para que aún en esas condiciones las infancias crezcan sin que esas brechas impacten su salud mental y desarrollo”.
Daniel González
Trabajador Social
“La niñez es hoy y necesitan una Costa Rica segura, que les cuide y les proteja. Un país que garantice centros educativos con condiciones adecuadas, comedores estudiantiles con una nutrición acorde a sus realidades y contextos”.



