15 centros educativos son reconocidos por sus buenas prácticas ambientales

Iniciativa ha impactado positivamente a 100 mil personas en 12 años de trayectoria

Quince centros educativos de diferentes regiones del país fueron reconocidos por culminar con éxito el programa “Yo Pienso Verde”, una iniciativa impulsada por la Sociedad de Seguros de Vida que, a lo largo de 12 años, ha impactado positivamente a más de 100 mil personas y ha formado más de 3.700 embajadores ambientales en todo el territorio nacional.

En esta edición, 10 escuelas y 5 colegios recibieron capacitación, acompañamiento técnico y la donación de equipo fundamental para fortalecer su cultura ambiental. El trabajo realizado durante 2025 incluyó más de 600 horas de formación, según explicó Ana Gabriela Soto, gestora ambiental de la Sociedad de Seguros de Vida.

“En el trabajo realizado este 2025 se brindó más de 600 horas de capacitación a 130 personas de los comités ambientales. Se estima un impacto directo en 9.756 personas, muchas de las cuales han replicado el programa en sus hogares”, aseguró Soto.

Programa "Yo Pienso Verde". Foto: Cortesía.
Programa “Yo Pienso Verde”. Foto: Cortesía.

Centros educativos reconocidos 

Las instituciones que completaron el programa este año son:

  • Escuela Porfirio Brenes Castro, Moravia.
  • Liceo de Coronado, Vásquez de Coronado.
  • Escuela Napoleón Quesada Salazar, San José.
  • Escuela República Dominicana, San José.
  • Escuela Los Guido, Desamparados.
  • Liceo San Rafael, Alajuela.
  • Escuela Linda Vista, Pérez Zeledón.
  • CTP Henri François Pittier, Coto Brus.
  • Colegio Ingeniero Alejandro Quesada Ramírez, La Unión.
  • Escuela Ramón Aguilar Fernández, Oreamuno.
  • Escuela Luis Rodríguez Salas, Poás.
  • Escuela Alice Moya Rodríguez, Grecia.
  • Escuela Juan Rafael Chacón Castro, San Carlos.
  • CTP La Fortuna, San Carlos.
  • Escuela La Guaira, Guácimo.

Un proceso que transforma hábitos

“Yo Pienso Verde” funciona mediante una plataforma virtual donde cada semana se liberan lecciones y tareas para que las instituciones elaboren un diagnóstico ambiental. Este análisis se complementa con sesiones sincrónicas y una visita presencial que permite identificar las necesidades particulares del centro educativo.

Con esta información, cada institución diseña su propio Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos, que abarca desde la separación y el almacenamiento hasta la divulgación y la mejora continua. Posteriormente, se pasa a la etapa de implementación, donde la creatividad estudiantil ha tomado protagonismo mediante concursos, actividades lúdicas, campañas en redes sociales y dinámicas internas.

Programa "Yo Pienso Verde". Foto: Cortesía.
Programa “Yo Pienso Verde”. Foto: Cortesía.

El proceso incluye además un enfoque comunitario donde el personal de apoyo (conserjes, oficiales de seguridad y personal de comedor) se convierte en un aliado estratégico para reforzar las buenas prácticas ambientales.

Historias de cambio dentro de las aulas

La Escuela Napoleón Quesada Salazar, ubicada en Zapote, San José, es una de las instituciones reconocidas. La profesora y coordinadora del programa, Ana Cristina Herrera Castillo, afirma que la experiencia significó una transformación profunda en la cultura ambiental del centro educativo.

“El programa nos ha fortalecido la conciencia ambiental en estudiantes, docentes y también en la comunidad. Recibimos capacitaciones sobre manejo de residuos valorizables, huertas, ahorro energético e hídrico. Nos ha ayudado a incorporarnos en lo que es también la huella de carbono, establecer cuál ha sido nuestra medida en este aspecto”, comentó Herrera.

La institución también recibió basureros especializados para la clasificación de residuos para el respectivo reciclaje, una compostera y el apoyo necesario para inaugurar su propio centro de acopio.

Programa "Yo Pienso Verde". Foto: Cortesía.
Programa “Yo Pienso Verde”. Foto: Cortesía.

El cambio más notable, según Herrera, se refleja en la reducción significativa de residuos no valorizables. 

“El mayor cambio ha sido el manejo de los residuos, antes y todo iba para un solo basurero. Actualmente, nosotros hemos reducido esa cantidad de basura que producíamos y con más residuos valorizables o de reciclaje que se pueden en este momento reutilizar… Ahora ya hay una cultura del manejo de residuos”, explicó Herrera. 

Para los estudiantes, los aprendizajes también se traducen en acciones concretas. Lía Fiorella Ramírez Calvo, estudiante de la Escuela Ramón Aguilar Fernández, destacó lo aprendido. 

“Lo que aprendimos en este programa fue a reciclar, a hacer compostaje y todo el compostaje que hicimos lo echamos en la huerta”.

En la Escuela Juan Rafael Chacón Castro, el impacto ha sido igual de visible. La representante Diana Reyes asegura que incluso grupos con dificultades académicas se han motivado a participar. 

“El programa nos ha ayudado a cambiar la cultura y mentalidad, tanto de docentes como estudiantes. Hemos visto como grupos con dificultades académicas se han motivado para hacer diferentes labores ambientales. Implementamos estrategias de motivación para que se logre mantener la limpieza de los pabellones correspondientes a los diferentes grupos, como la entrega de “estrellas” que pueden colocar en banderas asignadas”, indicó. 

La Sociedad de Seguros de Vida anunció que abrirá una nueva convocatoria para la edición 2026, con el objetivo de continuar ampliando el impacto positivo del programa.