Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Los restaurantes despidieron a 12.000 personas más en cuestión de un mes. Pasaron de tener 109.000 a 121.000 desempleados en ese lapso, por eso los empresarios solicitan al gobierno que flexibilice las medidas y permita abrir los fines de semana.
Clemencia Palomo, vocera de la Cámara Costarricense de Restaurantes (Cacore), manifestó que 8.559 de los 19.000 comercios de este tipo en el país cerraron sus puertas.
Resulta preocupante que el 70% de los 10.441 restantes estén pensando en no seguir operando.
La mayor afectación se presenta en San José y Puntarenas.
“No tengamos miedo, no se va a salir de control, permítanos operar de lunes a domingo y ampliemos el horario de atención. Estamos operando a un 20% de capacidad, los ticos nos hemos autorregulado”, declaró.
Se estima que un 68% de los restaurantes no logró reconvertir el negocio al servicio exprés. Además esta modalidad implica mayores gastos para los establecimientos.
“El tiempo se agota y no queremos tener que cerrar más negocios. Pedimos al presidente Carlos Alvarado que nos permita reactivar este sector”, expresó.
MINISTROS NO INTERCEDEN
En Cacore no comparten las medidas del gobierno para los restaurantes y solicitan que se levanten un poco las restricciones.
“Los servicios de alimentación al público son uno de los sectores más regulados en materia de salud pública y se ha demostrado”, indicó Palomo.
La habilitación de los establecimientos incluiría las tres modalidades de ventas: servicio a la mesa, respetando la capacidad máxima del 50% de ocupación; servicio de entrega en el mostrador o al vehículo; y servicio de entrega a domicilio.
La semana pasada Cacore envió una carta a André Garnier, ministro del sector privado, con copia a los ministerios de Economía, Industria y Comercio, Planificación Nacional y Política Económica, así como a la Dirección General de la Salud, explicando la situación crítica que atraviesa el sector de los restaurantes, pero no hay respuestas ni acercamientos con el sector.
SITUACIÓN INSOSTENIBLE
“Ya es insostenible mantenernos abiertos bajo las restricciones actuales. No queremos más despidos de empleados, cierres permanentes ni quiebras, especialmente de pymes. Si el gobierno verdaderamente está interesado en reactivar la economía, ya no hay excusa para dejarnos abrir”, sentenció Francisco Soto, directivo de Cacore.
Los restauranteros también solicita a los diputados que ayuden en lo relativo a impuestos municipales y alquileres, pues los ingresos que perciben los destinan específicamente al pago de planilla, alquileres y proveedores.
Además, requieren que se revise el consumo mínimo en los servicios públicos y la comisión por adquirencia cuando se hace el pago con tarjeta. Por su parte, Jorge Figueroa, directivo de Cacore, considera que llevan a los restaurantes a una muerte lenta.
ALGUNOS DATOS
25% de los restaurantes redujo las jornadas al 75%.
27% cerraría el restaurante en próximas semanas o meses.
43% considera probable tener que cerrar.
43% de los restaurantes no tenía servicio a domicilio, ni autoservicio.
83% se acogió a moratorias para sobrevivir.
Fuente: Cacore.