
El director del Hospital Nacional de Niños (HNN), Carlos Jiménez, confirmó en una entrevista de Extra Radio que, durante este año, 10 menores ingresaron al centro médico víctimas colaterales de balaceras.
De ellos, 2 perdieron la vida, incluyendo al bebé de 10 meses que falleció este miércoles tras ser herido de bala en Aserrí.
“Que se muera un niño es lo peor que le puede pasar a un país en este tipo de condiciones, víctimas de un asalto, de un linchamiento, por así decirlo en una calle pública con sus familiares”, indicó Jiménez.
El doctor explicó cómo fue la llegada del menor y los esfuerzos que se realizaron por salvarle la vida:
Aunque los médicos hicieron todo lo posible por salvarlo, lamentablemente el menor perdió la vida.
“A pesar de todo el soporte tanto pre hospitalario como hospitalario que se le brinda, era imposible prácticamente para nosotros los hombres revivirlo”, agregó.
A pesar de que recientemente el HNN dio a conocer que se encuentra saturado por casos respiratorios en menores, estos no son los únicos que atienden en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), ya que también ingresan menores que fueron víctimas de violencia.
“Hay muchos casos que ustedes no se dan cuenta de violencia, que todos los días del mundo están llegando y no han dejado de llegar”, explicó el director del centro médico.
Algunos de esos casos fueron:
“Estamos en un país severamente violento”, finalizó Jiménez.