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A pesar de la mejora en muchos de los puntos de la situación macroeconómica de Costa Rica, esto no se ve reflejado para todos a nivel micro, pues según el reciente estudio de opinión pública de Cid Gallup, una de cada tres personas en nuestro país no tuvo suficiente dinero para comprar comida durante el último mes.
La situación es peor entre quienes solo tienen aprobada la escuela primaria y entre las mujeres, quienes reportan haber tenido problemas durante los últimos 30 días para comprar la alimentación de la familia en un 46 y un 41%, respectivamente.
Asimismo, uno de cada cuatro de los encuestados respondió que la situación está peor que hace un año.
El grupo que reporta menos problemas para adquirir los alimentos es que tiene educación universitaria, sin embargo, un 14% señaló dificultades en el último mes.
En cuanto a distribución por región, las familias que viven fuera de la Gran Área Metropolitana también presentan más problemas para conseguir la comida, con dos de cada cinco de ellas que reportaron haber experimentado complicaciones para comprar las provisiones necesarias.
NO ES TIEMPO DE COMPRAS
El mismo estudio mostró que casi la mitad de los costarricenses (el 48%) piensa que este no el momento de comparar bienes durables, es decir, productos que se puedan usar durante mucho tiempo, como el menaje de la casa.
En esa misma encuesta, un 12% de los consultados no sabe o no responde si hoy hay más posibilidades de comparar artículos como muebles o electrodomésticos con respecto a hace un año.
Al mismo tiempo, uno de cada tres hogares considera que la situación está mejor que en 2022 para comparar esta clase de productos y solo el 6% de los encuestados opina que las posibilidades de su familia están mucho mejor.
No obstante, esto representa un incremento en la capacidad que se percibe de comprar en las familias en Costa Rica con respecto a años previos.
La mejora se da sobre todo en las personas de nivel socioeconómico medio y alto, según los datos del estudio.
En el otro extremo, las personas que cuentan con nivel educativo bajo indicaron en la encuesta que su capacidad de compra disminuyó en los últimos 12 meses.